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Las mujeres con curvas son como droga para los hombres

Las mujeres con curvas son como droga para los hombres. Un estudio reciente asegura que la visión de féminas voluptuosas produciría el mismo efecto en los machos que el que experimentan al consumir alcohol u otras sustancias estupefacientes, según se publica en LiveScience. Este hallazgo podría también vincularse al hecho de que los hombres disfruten con la pornografía más que las mujeres.
Aunque le pese a Karl Lagerfeld, pese a que Ralph Lauren no esté de acuerdo, las mujeres-esqueleto han pasado de moda. La sociedad cada vez mira con más deseo y curiosidad a la mujer con curvas. La relacionan con la fertilidad y la salud en general y, desde los prehistóricos tiempos de la Venus de Willendorf, los hombres encuentran más sexy la figura de una mujer algo voluptuosa.
El triunfo en las pasarelas de Crystal Reen, más parecida a Las Tres Gracias de Rubens que a una sílfide, lo deja bien claro: los hombres las prefieren gordas, como decía Javier Gurruchaga. O, por lo menos, curvilíneas.
Caderas generosas
Para la realización de este estudio, los investigadores trabajaron con catorce hombres, con una media de edad de 25 años, a los que mostraron las fotografías de un grupo de mujeres que, tras someterse a intervenciones estéticas, habían conseguido un cuerpo con marcadas caderas.
En estas intervenciones, no se produjeron variaciones en el peso de las mujeres pero sí en la distribución de la grasa de su cuerpo.
Alcohol y drogas
Al mirar las mencionadas fotografías, los expertos observaron, en el cerebro de los hombres, una actividad similar a la registrada con el consumo de alcohol o drogas.
Los mismos expertos apuntaron que no debería sorprender que la evolución esté vinculada al hecho de que el cerebro masculino reaccione ante la visión de una mujer atractiva.
"Hugh Hefner -fundador de la revista Playboy- nos lo diría enseñándonos los ceros de su cuenta bancaria", bromea el investigador Steven Platek, del Georgia Gwinnett College en Lawrenceville, Georgia. "Basta con comprar revistas como Playboy, Maxim o FHM", continúa.
El mismo estudio ha demostrado que las variaciones en el índice de masa corporal de la mujer sólo afectan realmente a las áreas del cerebro vinculadas a las evaluaciones de la talla y la forma; lo que podría suponer una evidencia de que los actuales cánones de belleza responden tan sólo a dictados de la sociedad.
IUL