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Por qué un niño nace con 31 dedos

Dentro de poco Li Peng moverá sus manos y sus pies como si nada hubiera pasado. Pero ha ocurrido. El pequeño en nació en China hace seis años con 16 dedos en los pies y otros 14, más un pequeño muñón, en sus manos. Dos malformaciones congénitas raras, que a los especialistas no les cuesta ver en sus consultas... pero por separado.
"Lo original de este caso ,explica Juan Carlos López, cirujano pediátrico del Hospital la Paz de Madrid- es que el niño ha nacido con dos problemas, dos malformaciones congénitas diferentes en manos y pies. Una es una Sindactilia compleja en las manos en la que, como es habitual hay 7 dedos en cada una, con algunos juntos, en el caso de Li Peng 3 fundidos en cada mano.
Esto no es noticia, y sí la malformación más frecuente de la mano. Aún más rara es la que afecta a los pies, una Dimelia Cubital que habitualmente se da en la mano, y que se conoce como Mano en espejo, porque existe una simetría en la extremidad.
Según el doctor López, si el niño hubiera tenido Dimelia cubital en manos y pies, probablemente hubiera sido un caso único en el mundo. El carácter genético de las malformaciones de las extremidades es indudable, y en muchos casos existen antecedentes familiares.
¿Cómo se producen?
Son los genes Hox, implicados en el desarrollo embrionario, los encargados de enviar órdenes para que se formen, por ejemplo los dedos de manos y pies en su número y proporción exacta.
Si los genes sufren daños por factores químicos (pueden ser medicamentos u otras sustancias que resulten tóxicas), medioambientales o hereditarios, las ordenes enviadas serán erróneas. A la 8ª semana de embarazo ya está definida la mano. Cuando la madre se entera de que está embarazada ya existe la lesión.
La cirugía plástica y reparadora tiene respuesta a estos problemas. "La intervención que se le ha realizado a Li Peng en la Universidad china de Shengjing, es una cirugía de rutina en nuestros hospitales", señala el doctor López.
"La suerte que ha tenido este niño chino- continúa el cirujano pediátrico del Hospital La Paz- es que tenía pulgares en las manos, aunque con tres falanges. Su reconstrucción es lo que cambia su futuro porque el pulgar tiene una función única e insustituible de pinza, exclusiva del ser humano. El niño se va a recuperar fácilmente".