Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Los niños son los más susceptibles a sufrir picaduras en verano

Los niños son los más susceptibles de sufrir las picaduras de insectos, animales marinos o arácnidos que se producen durante el verano, según ha comentado el dermatólogo del centro médico d-medical de Madrid, Raúl de Lucas Laguna.
En este sentido, el experto ha asegurado que estas picaduras en los niños reaccionan, en muchas ocasiones, "de forma exagerada, pudiendo aparecer lesiones a distancia que producen mucho dolor".
"Las picaduras de insectos en general, no son peligrosas, aunque algunos pueden transmitir enfermedades como la fiebre botonosa, la enfermedad de Lyme o la leishmaniasis", ha recalcad De Lucas.
La reacción común es un dolor intenso en el momento en que se produce la picadura, la formación de una pápula --mancha elevada y sólida sobre la piel que mide menos de 1 centímetro-- una desagradable sensación de picor y la posibilidad de que aparezca un edema progresivo en las horas siguientes.
En estos casos, ha proseguido, si aparece dolor intenso, edema, fiebre o dificultad respiratoria, se hace "necesario actuar y acudir al médico". Por otra parte, el experto ha destacado la importancia de revisar la piel de forma periódica, puesto que aquellas personas que ya han sufrido una reacción alérgica a himenópteros, sufrirán una nueva reacción igual o más grave que la anterior --en el 60 por ciento de los adultos y en el 40 por ciento de los niños-- si esta clase de insecto les vuelve a picar.
"El contacto con animales desconocidos puede provocar infecciones. Son frecuentes las infecciones por hongos o inclusive la tiña, aunque esta afección sea un cuadro benigno que no suele dar problemas. Para evitarlas, conviene eludir el contacto con animales que no conozcamos o que presenten calvas o heridas en la piel", ha comentado.
CONSEJOS EN CASO DE PICADURA
Si la picadura es de un insecto --tipo avispa o abeja--, el especialista ha recomendado retirarse el aguijón raspando suavemente la piel, pero "nunca" tirando de él ni apretando la piel. A continuación se tiene que limpiar la picadura con agua y jabón y aplicar hielo sobre la misma para reducir el dolor. "Es fundamental no rascarse para evitar que empeore y aumente el riesgo de infección", ha subrayado.
Por otra parte, si la lesión procede de un animal marino --erizos, pez araña--, hay que lavar la zona de la picadura con agua abundante para eliminar el mayor número posible de espinas. Después, conviene sumergir la zona afectada en agua caliente durante media hora y, para acabar con el resto de espinas, lo mejor es utilizar unas pinzas o guantes.
Por otro lado, si la picadura es de medusa, se recomienda salir inmediatamente del agua y no frotar la zona afectada, retirando los tentáculos adheridos a la piel también con una pinza o guantes. En este caso, se debe lavar la herida siempre con agua salada y no con agua dulce ya que ésta facilita la descarga del veneno de los tentáculos. Por último, aplicar frío durante unos minutos y más tarde compresas empapadas en vinagre, bicarbonato o amoníaco.
En cualquier caso, hay que acudir al médico si se observa un empeoramiento de la zona afectada o bien aparecen complicaciones de otro tipo, por ejemplo respiratorias, o si no se pueden extraer las espinas con facilidad, si aumenta el dolor o la hinchazón, o si aparece fiebre.