La 'técnica GH', en un instituto de Valencia
El centro ha ganado enemigos en las aulas con 24 cámaras de videovigilancia
Un centro de educación secundaria de Valencia ha decidido instalar un sistema de videovigilancia para evitar los robos, actos vandálicos y las escapadas de los alumnos. La polémica ha llegado con la instalación de cámaras de vídeo en los cuartos de baño. Profesores y alumnos están en contra.
24 cámaras de videovigilancia en un instituto valenciano desatan la polémica. Vídeo: ATLAS
El instituto de Abastos, en Valencia, vivió el año pasado una oleada de robos y actos vandálicos que hizo que el centro desembolsara más de 5.000 euros en reparaciones. Esta situación llevó a la dirección a buscar una solución de urgencia con la que prevenir además las ausencias de los jóvenes a clase sin autorización previa.
La apuesta del centro fue la instalación de un sistema de videovigilancia, en total 24 cámaras, instaladas desde principio de curso en pasillos, en el patio, salas comunes y baños. La presencia de ojos electrónicos en este último espacio, en los servicios, es lo que ha desatado las críticas de profesores y alumnos.
La práctica totalidad de los 1.300 jóvenes que estudian en Abastos, de los que 900 son menores de edad, rechazan este sistema por inmiscuirse demasiado en su intimidad. Algunos profesores los avalan, pero de momento es pronto para ver si el centro dará marcha atrás en esta técnica de control.
Lejos de recular, el instituto ha dado un paso más y trabaja ya instalando tornos para controlar la entrada y salida de los estudiantes. Este sistema comenzará a funcionar dentro de dos semanas. IM




























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