Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El juez puede haber ordenado de nuevo el análisis del coche del hermano de Miguel

Imagen de archivo del momento en que Francisco Javier Delgado abandona la cárcel. Foto: EFEtelecinco.es
No es la primera vez que el magistrado pide que se analicen restos del coche de Javier, aunque en la primera ocasión los expertos de la Policía Nacional no pudieron lograr resultado fiables de las muestras. El objetivo de esta última diligencia sería tratar de reunir alguna última prueba que amarre la implicación del hermano de Miguel en el crimen según se recoge en el citado diario.
Los especialistas compararán los restos biológicos encontrados en el coche de Javier con el perfil genético de Marta y de alguno de los acusados. De resultar positivo podría significar que el vehículo fue utilizado para un hipotético traslado del cadáver de la joven de 17 años.
No ha sido el único coche analizado. También en el turismo de la madre del menor implicado, el Cuco, se tomaron muestras al sospechar que el cuerpo de Marta pudo ser trasladado en él. Los resultados de la comparación con el ADN de Marta fueron negativos. Tampoco los análisis a la silla de ruedas de la madre de Miguel han arrojado ninguna luz.
Un peón
El hermano de Javier cuenta a su favor con varios testigos que lo sitúan fuera del escenario y de la hora del crimen, y la declaración de su propio hermano, que lo ha desvinculado del homicidio incluso en conversaciones grabadas en la cárcel. Por eso, y por la falta de pruebas en contra, fue puesto en libertad a pesar de que en un principio se pensó que era uno de los cerebros del caso y el que decidió qué hacer con el cuerpo.
De momento, los investigadores del Grupo de Menores de la Policía cuentan con pruebas de ADN que sitúan a Miguel Carcaño y a el Cuco en el piso de León XIII, en la línea de la última confesión del ex novio de Marta. Además, los agentes encontraron restos de sangre de la propia víctima en la vivienda y en algunas prendas que vestía Miguel en el momento del crimen.