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Más de la mitad de los pacientes con cáncer que sufren dolor frecuente no están diagnosticados ni tratados

Muchos pacientes con cáncer sufren cuadros de dolor de forma frecuente que impactan en su calidad de vida, lo que se conoce como dolor irruptivo, pero en más de la mitad de los casos no están ni diagnosticados ni tratados.
"Continúa estando infradiagnosticado", según ha reconocido Rafael Gálvez, coordinador de la Unidad del Dolor y Cuidados Paliativos del Hospital Virgen de las Nieves de Granada, durante un foro organizado por la farmacéutica Teva en Barcelona.
Esta manifestación aguda del dolor se caracteriza por aparecer una media de cuatro veces al día, con una duración media de entre 30 minutos y una hora, de ahí que sea necesario reafirmar la evidencia científica, los consensos diagnósticos y terapéuticos, y establecer los mejores tratamientos para nuestros pacientes, ha añadido Albert Tuca, coordinador de la Unidad de Soporte y Cuidados Paliativos del Hospital Clínic de Barcelona y coordinador de la reunión.
Los expertos coinciden en la necesidad de detectar, diagnosticar y tratar este dolor lo antes posible, con un tratamiento personalizado y administrando los fármacos más adecuados.
"Su sintomatología es completamente diferente en cada paciente en términos de duración, intensidad y mecanismos. Por eso, no todos los pacientes responden igual a los mismos tratamientos y es necesario realizar un enfoque individualizado", según Sebastiano Mercadante, director de la Unidad de Anestesia y Cuidados Intensivos de la Clínica Oncológica La Magdalena de Palermo (Italia).
Además, Javier de Castro Carpeño, del Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario de La Paz de Madrid, ha comentado que "para tratar adecuadamente este dolor es necesario considerar aspectos relacionados con el propio paciente oncológico, como su situación médica y su enfermedad tumoral".
De hecho, un 70 por ciento del dolor irruptivo está asociado directamente con la enfermedad, un 15 por ciento con los tratamientos oncológicos y el resto por un componente mixto.
UNA "EPIDEMIA SILENCIOSA"
"Es una epidemia silenciosa que les roba la vida, y necesitan que haya una colaboración real y efectiva de todos los profesionales. No es lo mismo tener un dolor leve (1-4) o moderado (5-6), que un dolor de 7 o más (en una escala 1-10). En este nivel, el paciente requiere tratamiento, y alcanzaría el confort cuando consigue un alivio de su dolor en un nivel de 3,5", ha expuesto Juan Manuel Núñez-Olarte, especialista del Servicio de Cuidados Paliativos del Hospital Gregorio Marañón de Madrid.
Aunque todavía quedan por resolver numerosas incógnitas relacionadas con la sintomatología de este dolor y con las características físico-patológicas del dolor y su tratamiento, la investigación de los últimos años ha facilitado el abordaje terapéutico.
Así, los especialistas de la reunión han resaltado que la administración de fentanilo de acción inmediata es más efectiva para tratar este dolor que la morfina oral, ya que el dolor irruptivo aparece de forma muy rápida y es necesario aplicar un analgésico que actúe en escasos minutos.