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La pausa del bocadillo no disfrutada hay que abonarla con un plus especial

La hora del bocadillo es sagrada, tanto que ya es la segunda sentencia del Tribunal Supremo que legisla sobre el tema. Media hora tienen los trabajadores de ADIF para el almuerzo, el tradicional bocata español. Una pausa de la  que muchos, afanados en sus mandos, no pueden disfrutar. Los sindicatos querían que ese tiempo se descontara de la jornada, al no conseguirlo, pidieron  cobrarlo como hora extra. De conseguirlo, la empresa tendría que pagar dos millones de euros anuales por este concepto. Pero el Supremo ha dicho que no.
El año pasado el Tribunal Supremo obligó a otra  empresa a devolver la hora del bocata a los nuevos contratados.