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¿Cómo afectan los recortes a la salud de los más pequeños?

Pediatra en consultatelecinco.es

Los recortes en Sanidad llegan a los más pequeños. Hasta un 60 por ciento de los pediatras españoles considera que su día a día en las consultas se está viendo afectado en mayor o menor medida por los recortes que se han llevado a cabo como consecuencia de la crisis. No obstante, dos de cada tres pediatras españoles (64%) están satisfechos con sus condiciones laborales.

Así se desprende de los resultados de un estudio elaborado por la Fundación Galatea a más de mil pediatras españoles entre mayo y julio del año pasado, con el que se ha pretendido hacer un análisis sobre la salud, los estilos de vida y las condiciones de trabajo de estos profesionales, tanto en el sector público como en el privado.
En concreto, el 67,6 por ciento de los pediatras preguntados asegura que los recortes realizados en sus centros de trabajo están dificultando su ejercicio profesional y, en una escala del 1 al 10, puntúan esta dificultad en un 7,2.
Estas dificultades, además, son mayores en quienes trabajan en el sector público (7,3 de nivel de dificultad, frente al 6,5 de media de quienes trabajan en el sector privado) y entre los más jóvenes, ya que en el grupo de pediatras de menos de 39 años hasta el 78,3 por ciento admite verse afectado por los recortes de sus centros.
Asimismo, el 55,9 por ciento considera que su día a día está viéndose afectado por una reducción de sus condiciones salariales o laborales, lo que también hace que más de la mitad (52%) de los pediatras no este satisfecho con su salario.
"Las condiciones laborales son mejorables, y además se han modificado a partir de la crisis generando más estrés", ha aseverado Miquel Vilardell, presidente de la Fundación Galatea.
Además, la encuesta muestra como de media trabajan 44,9 horas semanales sin tener en cuenta las guardias, con diferencias significativas dependiendo de si trabajan en un centro de salud o en un hospital o en un centro de emergencias, donde la media asciende a 52 horas semanales.
Pero el impacto de la crisis en su práctica asistencial no solo está provocado por los recortes que ellos sufren, sino también por las dificultades por las que pasan sus pacientes, como considera el 57,8 por ciento de los encuestados
Los problemas económicos afectan a la infancia
De hecho, un 25 por ciento de los pediatras reconoce que más de una cuarta parte los niños que ven en sus consultas viven en familias que atraviesan por graves problemas económicos, lo que requiere un mayor esfuerzo para comunicarse con ellos, detectar casos límite o reencauzar su labor de promoción de la salud.
Así, los encuestados han señalado la dificultad que puede conllevar a la hora de intentar mantener unos hábitos de vida saludables en el niño cuando las familias no pueden garantizar un ocio alternativo o una nutrición equilibrada.
Los pediatras también han mostrado su preocupación por el excesivo uso de Internet de los padres de sus pacientes, ya que creen que no sólo no sirve para despejar sus dudas sino que las aumenta. De hecho, hasta un 84,5 por ciento cree que se trata de un factor que interfiere en su ejercicio profesional.
Por otro lado, el estudio muestra como hasta el 87,7 por ciento de los pediatras cree que puede tener problemas de salud como consecuencia de su ejercicio profesional, estando principalmente más expuestos a resfriados, problemas de espalda, estrés o ansiedad, citados por la mitad de los encuestados, por encima de otros problemas como las infecciones respiratorias.
Están bien de salud, pero toman muchos fármacos
Pese a ello, el 91 por ciento creen gozar de un buen estado de salud y sólo un 0,5 por ciento lo considera malo, lo que concuerda con los hábitos de vida saludables que dicen mantener en la mayoría de los casos, según ha reconocido Lucía Baranda, autora del estudio. "Casi no hay sedentarismo, el porcentaje de fumadores es bajo, tanto en hombres como en mujeres, y el consumo de alcohol es moderado", ha apuntado.
Un dato que, sin embargo, contrasta con el hecho de que hasta un 80,3 por ciento de los pediatras encuestados reconozca haber tomado algún medicamento en los 15 días anteriores a la encuesta, generalmente antiinflamatorios y analgésicos.
"Es un fenómeno habitual entre la profesión médica en general, como también que el 45 por ciento tome medicamentos por propia iniciativa sin que hayan sido prescritos por otro médico", según ha destacado Baranda.
Para el presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), Juan José Rodríguez Sendín, es uno de los riesgos de los médicos en general, no sólo de los pediatras, que "llegan tarde a su propio diagnóstico, se automedican y creen que se van a controlar".
Asimismo, el estudio muestra como un 61 por ciento se ponen la vacuna de la gripe, lo que significa que el 39 por ciento restante no lo hace. No obstante, ha añadido Rodríguez Sendín, "no están entre los profesionales que menos se vacunan".
Por otro lado, los resultados revelan que los pediatras españoles cuentan con una "formación excelente", como prueba que el 94 por ciento tenga la especialidad, hasta un 30 por ciento haya estudiado una subespecialidad y un 24 por ciento cuente con un doctorado.