Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Miles de peregrinos inundan la Plaza de San Pedro, en Roma

Pocas veces se ha visto tanta gente por las calles del centro de Roma y los alrededores del Vaticano. Entre la multitud, ciudadanos de todo el mundo, pero sobre todo, polacos, los compatriotas de Juan Pablo II. Una larguísima cola para acceder esta mañana al interior de la Basílica de San Pedro. En ella, españoles de todas las comunidades que no quieren perderse una canonización histórica. Eso sí, durante la espera son testigos de excepción de los preparativos de la ceremonia. Mientras se colocan las flores y algunos cipreses, en el altar se ensaya lo que tienen que hacer los ayudantes del Papa Francisco. Y se especifica dónde van a sentarse las autoridades. Se esperan más de cuarenta de jefes de Estado y primeros ministros. Aunque los organizadores también aprovechan el momento para sacarse una foto desde un lugar privilegiado. Roma lleva meses preparándose para este evento, porque mañana puede haber hasta dos millones de personas en la calle. Los servicios sanitarios ya se instalado junto a la plaza de San Pedro. Hay hospitales de campaña, médicos y enfermeras las veinticuatro horas del día. Reparten folletos en cinco idiomas con consejos para las aglomeraciones y, además de dar gratuitamente miles de botellas de agua, hasta han ideado espacios para poder cambiar los pañales de los bebés.