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Las personas extrovertidas y comunicativas enferman menos que las demás

La conexión entre personalidad y enfermedad está demostrada. Un estudio publicado por la revista científica 'Brain, Behavior and Inmunity'. Foto archivotelecinco.es
La conexión entre personalidad y enfermedad está demostrada. Un estudio publicado por la revista científica 'Brain, Behavior and Inmunity' revela que la resistencia a padecer enfermedades inflamatorias está vinculada, no sólo con el sexo y la etnia, sino también con nuestra manera de ser.
La investigación realizada por el Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Rochester (Nueva York) ha evidenciado como las mujeres de mediana edad con una escasa extroversión tienen altas concentraciones en sangre de la Interleuchina-6, una sustancia química que duplica el riesgo de muerte.
Los científicos han examinado la conexión mente-cuerpo y cómo la personalidad puede influir en las enfermedades que podemos padecer, sobre todo enfermedades inflamatorias como el Alzheimer o los diferentes tipo de reumas.
El cerebro de una persona bajo estrés produce hormonas que a largo término tienen efecto sobre diferentes órganos. Esto provocaría reacciones en cadena del sistema inmunitario, que a su vez generan sustancias inflamatorias con consecuencias muy graves, sobre todo cuando se unen padecimientos como artritis reumatoide, Alzheimer y arterioesclerosis.
De acuerdo con los resultados del estudio, las personas extrovertidas, comunicativas y rebosantes de energía tienen niveles muy bajos de Interleuchina-6. De un experimento con 103 personas, los mayores de 40 años y algunas minorías étnicas, eran más vulnerables al estrés.
Las primeras se explicaba por los desequilibrios propios de la edad y las segundas, por los conflictos de racismo que tienen que enfrentar. "Este estudio ha demostrado que una fuerte vinculación, de una parte, la extroversión y un compuesto químico expresamente conectado con el estrés", según Chapman.