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Una madre podría perder la custodia de sus hijas porque estas no hablan gallego

Un drama familiar y personal que promete hasta repercusiones políticas. El fallo de un juzgado de Alcorcón (Madrid) amenaza a la madre de un matrimonio separado en 2006 con retirarle la custodia de sus dos hijas. La principal razón: que estas han pasado de estudiar en un centro privado de la citada localidad madrileña a ingresar en un colegio público, en Vigo, en el que parte de las asignaturas se imparten en gallego.
El juez asume como perjudicial para las niñas el posible "desarraigo escolar" además del "desarraigo social y vivencial" que este traslado llevaría consigo para las menores. El auto relata que las niñas estudian en una lengua para ellas desconocida y que, además, carece de "utilidad práctica alguna". Unas afirmaciones que difieren diametralmente de la versión de la madre, que añade al panorama una información en cierto modo relevante: sus hijas llevan ya un año en el centro gallego, lo que les habría facilitado integrarse y manejar la lengua sin problema alguno, además, con excelentes calificaciones.
Crispación
Una polémica que, además, podría suponer un choque político en el propio Parlamento gallego, en el que los conflictos lingüísticos han supuesto en el pasado un perfecto caldo de cultivo para la crispación. En este sentido, el portavoz del Bloque Nacionalista Galego (BNG) en las cortes autonómicas, Bieito Lobeira, considera lo sucedido como un caso de "racismo lingüístico" e incluso "xenofobia".

Instituciones comunitarias
El parlamentario gallego incide en la compleja problemática del caso, al recalcar que "no se puede admitir" que un juzgado "deniegue a una madre separada que venga a vivir a Galicia" por el hecho de que exista "una lengua propia". Además, ante la posibilidad de que el caso "pueda sentar jurisprudencia en el futuro", el BNG acudirá a las "instituciones internacionales".