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La policía pide pistolas eléctricas tras el ataque de Melilla

Tranquilidad tensa en el paso fronterizo de Melilla, donde Pedro, policía con el que hablamos, enseguida percibió un peligro inminente. Le vemos a la izquierda de la imagen. Tiene muy pocos segundos para actuar. "Digo, ¿cómo lo podemos cortar de la manera menos lesiva posible? Se me ha encendido esa bombilla en ese momento y…" Coge la barrera de plástico, corre hacia el individuo y se la lanza. "Cuando yo lo he hecho es porque en ese momento he visto que algún compañero mío iba a acabar mal". Convencido de su actuación responde a las críticas. "Mejor hecho, peor hecho, bueno… que alguien me diga a ver que hubiese hecho en ese momento. Ha acabado bien la cosa y ya está". Los sindicatos piden el uso de las pistolas eléctricas en casos como éstos. "Es un medio ni tan agresivo como un arma de fuego ni tan poco lesivo como la defensa", explica Jesús Perdiguero del sindicato SIPE. "Hubiera sido muy efectivo en este caso haber repelido la situación con esta pistola", asegura Malika Mimoun del sindicato SUP. Estas armas descargan 50.000 voltios y paralizan a la persona momentáneamente. Rodeadas siempre de polémica su abuso provoca lesiones e incluso la muerte.