Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Más de 700 profesionales de La Fe de Valencia practicarán con un muñeco programado las situaciones más peligrosas

El hospital duplica el espacio de las habitaciones de aislamiento para que un segundo profesional vigile la correcta retirada del traje
Los más de 700 profesionales del Hospital La Fe de Valencia de las especialidades y todas categorías que puedan tener un contacto directo con un posible afectado de ébola pasarán por unos cursos de cuatro horas en los que además de formación teórica, aprenderán a ponerse y quitarse los trajes y realizarán prácticas con un muñeco inteligente programado para reproducir las situaciones más peligrosas de contagio como son el manejo de paciente vomitado o defecado, tomas de vías e intubación del paciente.
Así, lo ha señalado este lunes el gerente del Hospital la Fe, centro de referencia para Valencia y Castellón, Melchor Hoyos con motivo del primero de estos cursos, que ha destacado que ya se han concluido las obras para duplicar el espacio de las cuatro habitaciones de aislamiento para que un segundo profesional pueda vigilar la correcta retirada de los Equipos de Protección Individual, que se han repartido entre todos los departamentos y de todas las tallas.
Al respecto, la supervisora del área de simulación del área, Pilar Blasco, ha explicado que se ha preparado diferentes tipos de curso en función de la implicación del personal. En un principio durarán cuatro horas y en ellos se van a impartir formación teórica, puesta y retirada de trajes, cómo extraer y cursar muestras, y cómo realizar las técnicas.
Asimismo, habrá talleres de simulación en los que se recrean diferentes tipos de escenarios con las complicaciones más habituales de estos pacientes en los que participarán los profesionales de manera multidisciplinar que "es cómo se actúa en la vida real".
Además, ha aclarado que la metodología de simulación "implica aprender a partir de los errores". Para ello, todas las sesiones serán filmadas para que posteriormente puedan ser analizadas y que el propio profesional "interiorice lo que ha hecho mal". De este modo, se consigue que cuando se actúe con un paciente real "ya se ha probado todas las situaciones" en este robot de simulación.
Blasco ha señalado que "evidentemente estamos todos preocupados" ya que "aunque somos personal muy formado siempre en medicina y en enfermería nos movemos en la incertidumbre". Por ello, ha destacado que es "fundamental" este curso de entrenamiento especialmente en los momentos críticos como son "la retirada del traje y todas aquellas técnicas invasivas con el paciente" donde hay "un peligro real".
En ese sentido, el gerente del centro ha señalado que por estos cursos, programados hasta diciembre, pasarán los profesionales de Urgencias y de la UCI, así como de las salas de hospitalización de infecciosos tanto de adultos y pediátricos, y todas las categorías que puedan tener un contacto directo con los pacientes ya sean médicos, auxiliares, enfermeros, celadores o personal de limpieza.
El gerente, ante las críticas por la tardanza de la junta de personal, ha matizado que estos cursos "no se diseñan y se ejecutan de hoy para mañana" porque está el muñeco que "hay que programar, diseñar la situación clínica, lo que requiere su trabajo". Así, ha comentado que se empezaron a trabajar en agosto pero tras el contagio de la auxiliar tesa Viejo "ha dado la casualidad y los ha precipitado".
Hoyos ha señalado que no se ha recibido peticiones de pasar por el curso de personal de otras especialidades pero ha asegurado que "llegado el momento evidentemente se atenderá. "Primero evidentemente es el profesional que más riesgo objetivo tiene y no el que más miedo tenga y luego se seguirá impartiendo el tiempo que sea necesario", ha garantizado. El cualquier caso, ha apuntado que esta formación se irán adaptando en función a las necesidades.
Al respecto, ante las críticas por la tardanza en impartir estos cursos, ha argumentado que estas sesiones "no se diseñan y se ejecutan de hoy para mañana" porque el muñeco de simulación con el que trabajan "hay que programarlo y diseñar la situación clínica, lo que requiere su trabajo".
SALAS DE ASILAMIENTO
Por otra parte, ha destacado que las obras de acondicionamiento de las cuatro habitaciones reservadas a posibles afectados ya se han concluido. Hasta ahora se contaba con unas salas de aislamiento de presión negativa con una esclusa que resultaba "pequeña para poder quitarse el traje". Por ello, se han unido dos habitaciones de forma que se usa la segunda sala para que el profesional pueda retirarse la protección supervisado por otro profesional para "evitar errores" y además dispondrán de cámaras para poder grabar todo el proceso.
En ese sentido, ha aclarado que la presión negativa "no es estrictamente necesaria a no ser que el paciente esté en una situación muy, muy, muy complicada de cuidados intensivos en los que se puedan hacer aerosoles, pero en situaciones normales no es necesario".
Asimismo, ha señalado que todas las unidades cuentan con un traje de todas las tallas, desde la M hasta cinco unidades del tamaño XXXL, y además hay un stock por su hiciera falta con un nivel de seguridad por encima de lo que la OMS recomienda. Al respecto, ha señalado que la enfermedad es de nivel 4 pero que el traje "no hace falta ya que el ébola no se trasmite por vía aérea, por lo que no hace falta que sea autónomo".
"Estamos preparados, tenemos las instalaciones y tenemos los profesionales con la información y formación y espero que estos se quede como un simulacro", ha apostillado.
ACTUALIZACIÓN CONSTANTE
Por su parte, Juan Mollar, responsable de medicina preventiva de la Fe, ha resaltado que desde el pasado 11 de abril, cuando surgió la alerta, actualizan todas las novedades epidemiológicas que van surgiendo. "Es un proceso dinámico que en función de la situación epidemiológica se va actualizando", ha explicado.
Así, ha asegurado que el número de las habitaciones de aislamiento es "el adecuado" con la situación epidemiológica actual. De este modo, el último protocolo ya asegura la presencia de otro profesional para asegurar el correcto proceso de quitarse el traje y se exige también que se vaya rellenando una lista de comprobación de todos los aspectos.
Mollar ha indicado que los momentos más peligrosos de contagio del personal son el manejo de los pacientes cuando están "muy sintomáticos y postportem, que es cuando el paciente más carga viral posee" y esos son los aspecto sen los que el curso pone un especial énfasis.
Asimismo, ha explicado que todos los residuos están etiquetados como tipo 2 (residuos asimilables a los urbanos) con un distintivo especial para que sean incinerados porque supone "un paso más de protección" respecto a los del tipo 3 (infecciosos) que en verdad son porque en este caso se esterilizan con autoclave.