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Los recuperadores de envases admiten que a la población "a veces" se le pone un poco difícil la tarea de reciclar

El presidente de ASPLARSEM, Joan Griñó, ha admitido que "a veces a la población se le pone un poco difícil" la tarea de reciclar por lo que es necesario ahondar en una mayor labor de divulgación y pedagogía y sensibilización, a pesar de que "han mejorado los índices y niveles de recuperación de envases en el mercado".
Griñó asumió la presidencia de la Asociación de Plantas de Recuperación y Selección de Envases de Residuos Municipales (ASPLARSEM) en noviembre de 2013, coincidiendo con el décimo aniversario de la organización.
En una entrevista con Europa Press ha explicado que en esta década se ha pasado de aprovechar del 43 por ciento de los envases que se ponían en el mercado a superar el 70 por ciento del total. "Es un volumen muy importante que no solo se ha conseguido con la labor de quienes recogemos, seleccionamos los envases y la conciencia ciudadana. Esto es fruto, en gran medida, del esfuerzo que Ecoembes y los entes locales, municipios, ayuntamientos o comunidades autónomas han liderado en España", ha destacado.
En este contexto, ha precisado que ASPLARSEM gestiona unas 200.000 toneladas de envases y residuos de envases en sus 20 plantas asociadas, lo que representa el 25 por ciento de los envases de los contenedores amarillos en toda España. El resto, el 75 por ciento se dirige a otras plantas no asociadas o que se dedican a tratar basura en masa (sin separar), aunque una parte de esta también lleve envases.
Respecto a los envases que no deberían incluirse en los contenedores amarillos, lo que se conoce como 'impropios', Griñó ha indicado que su volumen depende de distintos factores. "Notamos diferencia en la calidad del material que llega a nuestras plantas, pero no lo podemos achacar a la conciencia ciudadana, sino al modelo de recogida que se hace en cada zona", ha acusado.
En este sentido, ha comentado que hay modelos de contenedores en iglú; de carga lateral, de carga subterránea y de recogida puerta a puerta y en función de lo que se pueda introducir en cada uno de ellos así suele ser la calidad de la recogida. "A veces aparecen cosas que no deberían estar en estos contenedores, como un cochecito de un niño, juguetes, sartenes, mobiliario de jardín, que también son plásticos y metales, pero que no son envases de consumo doméstico", ha enumerado.
De todas formas, ha dicho que todo lo que llega a estas plantas también se reciclan y aprovecha porque el sector de los residuos encuentra los circuitos adecuados. En todo caso, ha insistido en que desde el punto de vista de la selección de las plantas de envases, los contenedores mejores son los que no tienen puertas o bocas grandes que permitan incluir materiales voluminosos, tales como colchones, por ejemplo.
Por otro lado Griñó ha apuntado que los principales retos que se ha marcado al frente de la ASPLARSEM es incrementar el volumen de asociados; que la organización se consolide, con Ecoembes como interlocutor que organiza toda la cadena de valor del SIG de recogida, selección y puesta en el mercado de los envases.
"Asplarsem tiene un futuro muy interesante", ha apostado el representante de 20 plantas de tratamiento que selecciona lo que los ciudadanos dejan dentro del contenedor amarillo: plásticos, bricks y latas metálicas de consumo doméstico.
NUEVAS MATERIAS PRIMAS
Una vez en las plantas, estos gestores separan los distintos materiales y calidades de los envases que recepcionan. Así, ha indicado que, dentro de los envases de plástico se separan los de PET, como muchos de los de refrescos; polietileno, como los de champú, cosmética o las garrafas de cinco litros de agua; los brick y, entre los envases de latas se distingue entre los férricos y los de aluminio. Igualmente separan una porción de papel y cartón, aunque en una proporción más pequeña.
Griñó ha explicado que después de separados los materiales, una vez que se tiene la calidad deseada en cuanto al nivel de porcentaje de impropios, se mide el valor material de estas materias que, a continuación pasarán a ser consumidas por las empresas recicladoras, que los introducen en el mercado como nuevas materias primas.
"Con nuestra labor aseguramos que los residuos que se incorporan en las plantas tienen calidad como para que se conviertan en productos de un segundo uso. Por ello, es muy importante la labor medioambiental que realizan las 20 plantas de ASPLARSEM", ha destacado.
En este contexto, respecto al sistema de depósito, devolución y retorno de envases, conocido como el SDDR, Griñó ha indicado que "no aporta les aporta ningún valor" a las plantas de ASPLARSEM, sino más bien "un sobrecoste", porque éstas han realizado unas inversiones en tecnología punta "muy importantes" que permiten lograr unos porcentajes de calidad muy elevados.
"Las plantas están perfectamente preparadas para clasificar con calidad suficiente lo que reciben de los residuos en masa, por lo que todo lo que sea un sobrecoste añadido lo paga el consumidor", ha manifestado respecto al SDDR.
Por último, el presidente de ASPLARSEM ha anunciado que el próximo 8 de abril se celebrará el décimo aniversario de la asociación con un acto que estará presidido por el ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete. El título de la jornada será 'Recuperación y selección de envases, mirando hacia el futuro' y contará con la presencia de Ecoembes, direcciones generales y autonómicas en materia de residuos y medio ambiente, así como representantes de varias empresas del sector.