Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Los refugiados acogidos en Aragón agradecen a los españoles su "solidaridad"

Cuatro de los nueve refugiados que llegaron el pasado martes a Zaragoza han afirmado que se sienten "seguros, contentos, relajados y agradecidos", según han indicado a los medios este este jueves 26 de mayo, a los que han explicado cómo ha sido el proceso de acogida por parte del Gobierno español.
Tres de ellos han emprendido el viaje solos, dejando a sus familias en campos de refugiados en Grecia, y los seis restantes pertenecen a una misma familia de origen iraquí.
El pasado martes llegaban al aeropuerto madrileño Adolfo Suárez de Madrid-Barajas, veinte refugiados procedentes de Grecia. Nueve de ellos se encuentran en la capital aragonesa: una familia de seis miembros --cuatro de ellos menores-- y tres jóvenes sirios de 21, 23 y 27 años.
Cruz Roja y la Asociación Comisión Católica Española de Migraciones (ACCEM) se ha hecho cargo de ellos.
Nafet, de 38 años, es el cabeza de una familia de seis miembros, con su mujer y sus cuatro hijos de nueve años, ocho, dos y medio, y seis meses.
Nafet ha afirmado que "los niños están muy contentos en España" y su traductor ha comentado que ya en el aeropuerto de Grecia se veía a los jóvenes "muy receptivos", con lo que cree que "se adaptarán fácilmente a su nueva situación".
"El martes cuando llegamos me sentí muy contento al llegar a Zaragoza. En la casa en la que ahora vivimos está a todo a cubierto. No nos falta de nada", ha subrayado.
También en la rueda de prensa han intervenido Yossef, Mervan y Ghaitn, los tres jóvenes sirios de los que ACCEM se ha hecho cargo. El tercero de ellos, visiblemente emocionado, ha explicado a los periodistas que ha llegado solo a España, dejando a su familia en Grecia.
"Mi familia no ha podido pagar los gastos que supone poder salir de Grecia hacia otro país", ha lamenatado y ha hecho un llamamiento al Gobierno de España para que "ayude en todo lo posible al resto de refugiados".
"Quiero daros las gracias a todos. La vida en los campos de refugiados y en Siria ha sido muy dura. Estoy muy agradecido. Ahora, en España, me siento seguro. El pueblo sirio también os está muy agradecido", ha añadido Ghaitn.
Junto a él, Yossef y Mervan, también han mostrado su agradecimiento, y han recordado la emoción "interna" al llegar a España. "Estábamos llorando por dentro", han comentado.
En el campo de refugiados pudieron elegir ser acogidos por hasta 24 países, aunque solo podían seleccionar ocho de ellos. "Puse España en primer lugar porque el pueblo español es muy bueno", ha admitido uno de los jóvenes.
El padre de familia cruzó junto a su mujer e hijos las fronteras de Macedonia hasta Grecia. En el caso de los sirios, lo hicieron por Turquía hasta llegar a Atenas.
En la rueda de prensa, también han participado otros tres refugiados que llevan más tiempo en Zaragoza. Un ciudadano de Guinea-Conakri, otro de República Centroafricana y una ucraniana.
¿QUÉ HARÁN UNA VEZ EN ZARAGOZA?
La responsable de ACCEM Aragón, Julia Ortega, ha explicado que desde el pasado mes de octubre su organizción ya tenía preparadas 36 plazas. La previsión es importante, y desde Cruz Roja, Fernando Pérez ha recordado que su organización atendió en 2015 a 15.000 refugiados, tres veces más que en el año 2014.
ACOGIDA, INTEGRACIÓN Y AUTONOMÍA
Ahora, una vez instalados en Zaragoza, comenzarán un proceso o itinerario para insertarse laboralmente. Este consta de tres fases: acogida, integración y autonomía.
En la fase de acogida se estudia caso por caso. Puede ser necesaria una atención psicosocial, un apoyo al aprendizaje del idioma, incluso la necesidad de apoyo jurídico para regularizar los trámites que conlleva la solicitud de asilo.
En la segunda fase, la de integración, los refugiados, que ya deberían haber entendido el contexto cultural, trabajarán en el programa de empleo.
Por último, la tercera fase se corresponde con una completa autonomía. Es decir, el acogido sigue en contacto con las organizaciones que gestionan el programa de empleo, aunque éste ya actúa de forma autónoma.