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La relación entre la enfermera y el paciente con cáncer avanzado debe estar basada en el "cuidado y apoyo" como persona

La relación entre la enfermera y el paciente con cáncer avanzado debe estar basada en el "cuidado y apoyo" como persona, según ha puesto de manifiesto una investigación realizada por la Universidad de Navarra y que ha sido publicada en 'Nursing Outlook'.
El trabajo, que incluye perspectivas de Canadá, Estados Unidos, Australia, China, Suecia, Noruega e Irán y describe las experiencias de 54 enfermeras y 63 pacientes, destaca cuatro temas principales de la relación enfermera-paciente.
En primer lugar, la enfermera debe estar ahí, por y para el paciente con cáncer avanzado o terminal; en segundo lugar, hace falta tiempo para establecer la relación apropiada ya que si los pacientes perciben que la enfermera no tiene tiempo, la relación de cercanía no se desarrollará; y, en tercer lugar, las enfermeras pueden promover la relación y el cuidado, dado que cuando los enfermeros perciben que ellas sobrepasan sus puras obligaciones de trabajo, pueden limitar o desarrollar una relación terapéutica.
Finalmente, los investigadores han destacado que el efecto de la relación se aprecia en un aumento del bienestar cuando la enfermera escucha y no le juzga porque el paciente se siente seguro y comprendido. Además, la profesional observa que escuchar disminuye su ansiedad y dolor, por lo que la relación entre ambos alienta a seguir viviendo, aumenta su fuerza interior y ayuda a encontrar sentido y paz.
La investigación ha sido codirigida por la investigadora del Programa 'Atlantes' del Instituto Cultura y Sociedad (ICS), María Arantzamendi, y por la decana de la Facultad de Enfermería de la Universidad de Navarra, Mercedes Pérez. También han participado Begoña Errasti Ibarrondo, de la Facultad de Enfermería; José Miguel Carrasco, del Programa ATLANTES del ICS; Marcos Lama, jefe de la Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital San Juan de Dios-Pamplona; y Amparo Zaragoza, de la Facultad de Enfermería.
El trabajo forma parte de un proyecto (PI13/02039) subvencionado por el Fondo de Investigación Sanitaria y cofinanciado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).