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El secreto de los costaleros, una alimentación propia de deportistas y ejercicio físico

Los costaleros, sin lesiones. Vídeo: Informativos Telecincotelecinco.es
Los depósitos de glucógeno de los costaleros deben estar al cien por cien para soportar el peso de un paso de Semana Santa. Sufren un desgaste físico muy importante y su alimentación en los días previos debe ser similar a la de un deportista, explica Luis Morán, nutricionista. 
Es fundamental que, unas tres horas antes de meterse bajo el paso hagan una comida muy rica en hidratos de carbono, durante la procesión deben tomar bebidas isotónicas y al terminar deben reponer la glucosa, de nuevo con hidratos de carbono, comenta Morán.
Este nutricionista hace hincapié en la hidratación. "No hay que esperar a tener sed para beber porque si la hay es que se ha producido deshidratación".
La preparación física es también elemental. Cada costalero soporta unos 30 kilos del total de 1.200 que pesa como mínimo un paso de Semana Santa. Raúl Garrido, fisioterapeuta, recomienda comenzar a entrenar un mes antes. "Hay que correr y hacer bancos de cuádriceps para fortalecer las piernas".
Advierte de que "las lesiones suelen producirse en las rodillas porque soportan todo el peso". Por eso asegura que hacer calentamientos y estiramientos antes de meterse bajo el paso evita daños a los costaleros. Tras la procesión recomienda masajear los cuádriceps y la zona del trapecio para su descarga.
Al contrario de lo que pueda parecer, la espalda no sufre tanto como las piernas porque siempre se lleva recta. Para la zona del cuello, Garrido da un truco: aplicar alcohol de romero para endurecer la piel.