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El sindicato CSI-F cree que proponer que titulados fuera de Magisterio puedan optar a maestro es "saltarse las reglas"

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSI-F) ha indicado este miércoles que la propuesta de ampliar el acceso a las oposiciones de maestro a titulados universitarios que no hayan estudiado Magisterio que esbozó ayer el presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, supone "saltarse las reglas" y establecer unos criterios de acceso que son competencias del Estado.
Así lo ha manifestado en relación a las declaraciones de González durante la rúbrica de un convenio con universidades (salvo la Complutense) para reformar planes de estudio en Magisterio, entre las que se incluye fomentar la doble titulación, requerir aprobar Lengua en la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) y plantear en el futuro una prubea de acceso específica para Magisterio.
"Consideramos que estas medidas corresponden al Estado y, por tanto, cualquier cambio debe contar con la autorización del Ministerio de Educación y ser negociado con las organizaciones sindicales (...) no puede una comunidad saltarse las reglas y establecer unos criterios de acceso, formación, planes de estudios, cuando son competencias del Estado", ha asegurado el presidente de CSI-F Enseñanza Madrid, Antonio Martínez, en un comunicado.
El sindicato se muestra partidario de fijar unos criterios de acceso comunes para todas las universidades que sólo tengan en cuenta la nota académica y la prueba del Estado final y no que cada centro establezca su prueba diferente de acceso.
Por ello, recuerda que la nota de acceso requerida para Magisterio es superior a 7,5 puntos y considera que "atenta contra la formación pedagógica y didáctica necesarias para el desarrollo de una docencia de calidad".
Frente a ello, expone la necesidad de incrementar becas y rebajar tasas para poder favorecer la "excelencia" de los alumnos de Magisterio, incrementando los grupos de grado.
Recuerda el sindicato que en el curso 2012/13, un total de 8.781 estudiantes cursaban el grado de Magisterio en Educación Primaria en el conjunto de las universidades madrileñas. De ellos, 4.652 estaban matriculados en universidades públicas y 4.129 en universidades privadas y centros adscritos.
Por tanto, CSI-F afirma que centrará sus esfuerzos en la negociación de un Estatuto Docente en donde tengan cabida, entre otras, la potenciación de la formación del profesorado, la selección, el acceso a la universidad, el reconocimiento del profesorado, el refuerzo de planes de estudio, la obtención de titulaciones y la formación bilingüe.