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La vertiente sur del sistema cantábrico, el sistema central y Sierra Nevada están pendientes de reforestar en España

Las montañas de la vertiente sur del Sistema Cantábrico, el Sistema Central, Sierra Nevada y la vertiente sur de Canarias están pendientes de reforestar y restaurar, después de la incidencia que ha tenido sobre ellas actividades como la ganadería o la minería, entre otras, según el decano del Colegio de Ingenieros de Montes, Eduardo Rojas.
Rojas, sin embargo, ha valorado que España ha aumentado "notablemente" su cobertura forestal en los últimos cincuenta años, sobre todo a partir de los años 50, cuando comenzó el éxodo rural y buena parte del monte se recuperó y, principalmente a partir de los años 60, cuando en la época de Franco se repoblaron 4 millones de hectáreas.
En todo caso, las áreas que presentan más problemas están en la vertiente sur del sistema cantábrico, donde ha criticado el "error de visión" de los diferentes Gobiernos, que han apostado por mantener la minería del carbón, a base de subvenciones para mantener un sector "contaminante, insano y sin futuro".
En declaraciones a Europa Press con motivo de la celebración el 17 de junio del Día Mundial Contra la Sequía y la Deforestación, a su juicio, sería mucho mejor reconvertir la zona minera en una "opción de futuro" como es el sector forestal del que ha defendido que no contamina, genera biomasa, absorbe CO2 y es un sector neutro en carbono, que fija población rural y genera empleos mucho más dignos y sanos. "Eso se ha desarrollado en la ladera norte, pero no en la sur", ha comentado.
EL SISTEMA CENTRAL, ÉXITO DE RESTAURACIÓN
Del mismo modo, se ha referido al Sistema Central, que se deforestó abundantemente por la ganadería pero es un área en el que se ha trabajado "bastante" en reforestación, pero falta mucho por hacer en naturalizar esa tarea, ya que las restauraciones se hicieron casi todas con pino.
Rojas considera que es más difícil de restaurar son Sierra Nevada, que resultó muy afectado por el modelo ganadero de pastores traído desde el Pirineo porque a los árabes no les interesaba la zona de montaña, que ahora tiene mucho que reforestar. Canarias es otro de los puntos más significativos ya que la vertiente norte se ha regenerado "muy bien" pero la sur es "difícil de reforestar".
En este contexto ha afirmado que España, junto con Israel, es un país punta de lanza en tecnologías de restauración y reforestación forestal, pero la cuestión es la restauración de zonas agrarias degradadas. "Hay mucho potencial", ha comentado el decano que ve resultados excelentes en el trabajo realizado en zonas como Almería y Murcia en temas de reforestación.
En general, cree que es preciso en España y en el resto del mundo seguir restaurando terreno y repoblando porque en la actualidad, lo que queda por hacer es lo que la naturaleza por sí sola no es capaz de hacer. "No es misión imposible", ha comentado.
Por otro lado, ha dicho que España tiene un porcentaje alto de bosque, en torno a un 36 por ciento y "no interesaría pasar de un 45 por ciento", aunque hay zonas deforestadas, como las pendientes donde los incendios suelen ser críticos y es precisamente ahí donde en su opinión es "fundamental" actuar para conservar los suelos.
"La restauración de suelos y la recuperación del bosque no se hace sola, por eso hay que conducir el proceso pero cree las comunidades autónomas se han dedicado más a la extinción de incendios", ha advertido.
En este ámbito de la restauración forestal ha puesto como "ejemplo interesante" que según datos de la FAO las zonas del mundo donde más se está recuperando el bosque es en todo el área mediterránea, desde España hasta Irán y también en la rivera sur. Otras zonas donde más ha crecido el bosque en los últimos decenio en el este de Asia, en China, Mongolia, Corea del Sur o Japón.
Por el contrario, hay otros lugares como Pakistán, que solo tiene un 3 por ciento de bosque, en un país que es "como Suiza" pero que de vez en cuando tienen Monzón y enormes problemas de inundaciones que provocan daños en la población y pérdidas de cosechas.
En este contexto reconoce que en el mundo hay países secos, con clima difícil y con zonas totalmente degeneradas, como Pakistán o el Sahel y ha puesto de ejemplo de recuperación de suelos degradados a Níger, donde están creando zonas de sombra para cultivos, mediante palmerales y acacias, que dan sustrato, producen madera y son melíferas, todo ello para tratar de frenar el avance del desierto hacia el norte.
INCENDIOS
Por otro lado, respecto a la campaña de incendios de verano, el recién elegido decano del Colegio de Ingenieros de Montes cree que es muy "arriesgado" predecir como será este año tras las abundantes lluvias en la mayor parte del país menos en la franja mediterránea donde este año "ha sido un desastre".
Aunque la meteorología ha sido "muy buena" en la primavera, cree que dependerá de como sea el verano, porque hay mucho "combustible" y hierba en el campo, pero si la climatología es buena no tiene por qué ser un inconveniente. Sin embargo, califica de "extra forestal" el combustible o hierba que hay en el monte ya que la mayor parte de estos incendios por este motivo se produce en pastos y agricultura, no en los bosques. Sin embargo, en el bosque es "una ventaja" porque proporciona humedad.
Por ello, cree que uno de los factores fundamentales es la meteorología, que puede favorecer o empeorar los incendios y su propagación.
Rojas estima que el sistema de extinción en España es "bueno" pero que el problema surge cuando el fuego se "descontrola" y pasa a tomar grandes proporciones, lo que lleva a que el 99 por ciento de la superficie arda en el 1 por ciento de los incendios. "Por eso lo difícil en un incendio es cuando los fuegos se escapan y, entonces destrozan el balance", ha comentado.
Asimismo, ha recordado que tres cuartas partes de los incendios se producen en el noroeste, donde la climatología no es adversa y que la tasa nacional de incendios provocados es del 95 por ciento, frente al 5 por ciento de fuegos cuyo origen está en causas naturales.
Finalmente, considera que para mermar los incendios es necesario actuar sobre el monte que "está abandonado", fomentar el sector forestal, realizar quemas controladas en invierno, para practicar la técnica de los cortafuegos y mantener el nivel de extinción pero, sobre todo, fomentar las tareas de prevención porque sería "mucho mejor tener el monte bien gestionado y que goce de buena salud que aumentar la extinción.