Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Rifa ¿social o ilegal?

Papeleta en mano llevaban a los niños hasta zonas comerciales con gran afluencia para que vendiesen boletos con el fin de ayudar a su club de fútbol. Uno de los chicos llegó a conseguir 1.000 euros gracias a la generosidad de la gente. Según la policía, todo el dinero que se habría recaudado llegaría hasta los 110.000 euros. Supuestamente, la mitad de ese dinero se lo repartían entre el entrenador y el presidente del club, ambos detenidos por estafa.

El subinspector Arencibia, de la jefatura superior de policía de Canarias, asegura que "no iba destinado, como se creía, a solventar los gastos del club, ya que tenían sus subvenciones". El presidente del club, Nauzet González, se ha defendido alegando una labor social con los niños de este barrio marginal de Las Palmas de Gran Canaria.

La otra cara de la rifa es la otra mitad del dinero, que iba destinada a las familias de los chicos del club. Para algunas de ellas era el único ingreso en su hogar, aunque cuatro madres tembién se encuentran imputadas por este polémico sorteo.