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La familia de un submarinista valenciano desaparecido en Formentera denuncia la falta de medios y agentes para hallarle

La Guardia Civil afirma que se montó un "buen" dispositivo de búsqueda, "incluso mayor que el habitual"
La familia de Alejandro Villar, un joven apneista valenciano desaparecido el 20 de agosto en la playa de Migjorn de la isla de Formentera, ha denunciado la falta de medios materiales y de agentes de la Guardia Civil que participaron en su búsqueda. Según ha explicado a Europa Press Sergio, el hermano del submarinista, hubo una "mala" gestión por parte de la Benemérita y una "pésima" coordinación.
Alejandro Villar, de 24 años, estaba en ese momento trabajando en Formentera, lugar al que había acudido en otras siete ocasiones más. El sábado 20 de agosto salió a hacer apnea --buceo a pulmón-- y no se ha sabido nada de él hasta hoy, dos meses después.
Según ha apuntado la familia, asesorada por el letrado Samuel Tronchoni, del despacho Rocabert & Grau Abogados, el joven era un experto apneista, y como todos los días, ese sábado partió sobre las 9.30 horas para realizar sus inmersiones. Sin embargo, ese día, pasaban las horas y no regresaba, con lo que al percatarse sus compañeros de trabajo avisaron a los socorristas de la playa más cercana.
Éstos salieron en busca del buceador por la zona a la que solía ir él, pero no encontraron nada. Más tarde, a primera hora de la tarde, Salvamento Marítimo halló la pequeña lancha en la que viajaba Alejandro. Sergio ha denunciado que este último organismo se limitó a informar a la Guardia Civil del hallazgo de la barca, "y no hicieron ninguna investigación", ha lamentado.
Así, cuando la Benemérita activó el protocolo de búsqueda, el submarinista llevaba ya siete horas desaparecido. "Era tarde", ha señalado Sergio. Además, ese día, la búsqueda oficial "se limitó a apenas una hora de rastreo, de 19 a 20 horas, por parte de los Grupos Especiales de Actividades Subacuáticas (GEAS), puesto que alegaron falta de luz", ha lamentado.
Al día siguiente, y ante la "pasividad" de las fuerzas de rescate, la familia y los amigos de Alejandro organizaron una búsqueda por su cuenta. También contrataron buceadores de cuatro escuelas para explorar el terreno, y alquilaron una barca. Entre todos fueron delimitando zonas y descartando otras, pero no encontraron nada.
SIN RESPUESTAS
Según ha explicado Sergio, su madre acudió en varias ocasiones a la Guardia Civil de Ibiza en busca de respuestas, pero desde allí no le daban ninguna información y le remitían en Formentera. Por su parte, desde aquí, le mandaban otra vez a Ibiza, tal y como ha señalado.
Así, ha indicado que no pudieron hablar con ningún superior hasta que la noticia de la desaparición salió en los medios de comunicación el martes día 23. Tras ello, el día siguiente se presentó ante ellos un capitán para informarse de la situación, pero "ya habían pasado cuatro días", ha remarcado. Además, el helicóptero para todas las islas baleares tan solo acudió un día, ese martes, tres días después.
El día 30, la Guardia Civil advirtió de que finalizaba su dispositivo de búsqueda, así que tras ello, la familia decidió regresar a Valencia. Sergio ha denunciado la falta de medios, de estructura y de organización de la Benemérita. "No se destinan medios ni materiales ni gente cuando pasan este tipo de cosas", ha criticado.
Según ha añadido, los agentes superiores no les dieron ningún tipo de información y de hecho, mantiene que "ni ellos mismos sabían lo que estaban haciendo, no tenían datos", ha aseverado. La familia quiere hacer público su caso para advertir a la gente y para que esto no vuelva a ocurrir.
BÚSQUEDA DE LA GUARDIA CIVIL
Tal y como figura en el relato de actuación de la Guardia Civil, la búsqueda se inició el día 20 y concluyó el 30. En el transcurso, consta que los agentes hicieron varias inmersiones y rastreos con un sistema de buceador remolcado desde embarcación y que se utilizó un helicóptero.
Según han indicado fuentes de la Benemérita a Europa Press, para este caso se montó un "buen" dispositivo, "incluso mayor que el habitual", y han señalado que se contaron con los medios materiales y humanos "necesarios". No obstante, han puntualizado que cuando desaparece alguien de esta manera, es complicado encontrarle, porque, por ejemplo, "puede quedar en el fondo del mar y las corrientes trasladarlo a otros puntos". No obstante, para la familia estas actuaciones no fueron suficientes.