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Un total de 94.231 extranjeros consiguieron la nacionalidad española en 2015

Justicia vaticina una tendencia al alza en 2016: hasta el 30 de abril se han dado 71.000 nacionalidades
Un total de 94.231 extranjeros consiguieron la nacionalidad española en 2015, cuando se produjo una caída por segundo año consecutivo tras el pico registrado a lo largo de la Legislatura en la que se puso en marcha un procedimiento especial para dar salida a más de 400.000 expedientes que según el Gobierno, constaban pendientes de resolución en 2011.
Según las cifras del Ministerio de Justicia a las que ha tenido acceso Europa Press, mientras en 2015 ascendieron a 94.231, en 2014 fueron 101.689 nacionalizaciones, en 2013 un total de 261.093 y en 2012 sumaron 139.115. Es la primera vez en cinco años que la cifra baja de 100.000.
Para el subdirector de Nacionalidad del Ministerio de Justicia, Jesús Santabárbara, achaca entre otros factores a la tramitación acelerada de los expedientes que estaban en lista de espera en 2011, lo que explicaría el mayor volumen de nacionalidades registradas en 2013 (261.295) y una caída por comparación.
"Se puede hablar ya de una relativa normalización del sistema porque esas cifras más grandes eran parte de la compensación del atraso y no respondían al número de solicitudes, que tienen un ritmo de unas 150.000 al año", explica en declaraciones a Europa Press.
Según afirma, en la actualidad quedan en torno a 200.000 expedientes por resolver, la mayoría de ellos anteriores a la reforma de octubre de 2015 y que por tanto, se tramitan por un procedimiento más lento.
De hecho, apunta que el año pasado se produjo un "efecto reforma" que llevó a muchos ciudadanos a precipitar su solicitud de nacionalidad ante "las incertidumbres que siempre suscita un cambio" en la regulación. Esos expedientes, anteriores a octubre de 2015, tardan de media un año en comenzar a tramitarse por lo que hasta finales de 2016 no empezarán a resolverse.
Los presentados con posterioridad, si bien son más ágiles porque incluyen la posibilidad de utilizar la vía telemática y exámenes en el instituto Cervantes más frecuentes que las citas para las pruebas de integración en el Registro Civil, no entran tampoco en el recuento: en diciembre no se celebraron pruebas y quienes las hicieron en noviembre no han tenido los resultados hasta empezado ya 2016.
De hecho, hasta el 30 de abril se han concedido 71.000 nacionalidades, y en Justicia prevén que se supere con creces la cifra de 2015: "Seguirán llegando todo el año solicitudes del procedimiento antiguo y las que tienen paradas en muchos colegios profesionales en espera de que se habiliten las pasarelas informáticas para acceder a la plataforma de nacionalidad que tenemos preparada y para la que ya se pueden empezar a firmar los convenios", añade.
La estadística de la Secretaría General de Inmigración y Emigración concreta que de estos 94.231 extranjeros nacionalizados, un total de 78.000 (35.312 hombres y 42.683 mujeres) consiguieron la nacionalidad española por cumplir requisitos de residencia, aunque en el Ministerio de Justicia aseguran que son más, pues se produjo un pico en el mes de diciembre que no se ha incluído en esos datos oficiales.
En España la norma es haber residido al menos 10 años de forma legal y continuada en el país para poder nacionalizarse, aunque hay excepciones. Se exigen cinco años a los refugiados y dos años a los nacionales de países iberoamericanos o de antiguas colonias españolas.
NACER EN ESPAÑA NO TE HACE ESPAÑOL
Asimismo, sólo se exige un año de residencia a los nacidos en suelo español, a quienes hayan estado bajo tutela de un ciudadano o una administración española durante al menos dos años, a quienes lleven ya un año casados con un español o hayan enviudado de un nacional y a los nacidos fuera de España hijos o nietos de españoles.
La nacionalidad no se concede automáticamente por el mero hecho de nacer en España. Si el país de origen de los padres reconoce como nacionales a los hijos de sus ciudadanos nacidos en otros países, como ocurre con Ecuador, España no les reconoce como propios. Sólo lo hace con los niños apátridas, es decir, con los recién nacidos que no tienen a priori, un Estado que les reconozca como suyos.
De hecho, de las 78.000 personas que obtuvieron la nacionalidad haciendo los trámites, un total de 14.464 (el 18,55%) habían nacido en España. Eran el 26,82 por ciento de los nacionalizados procedentes de la UE, el 44,72% de los originarios de países africanos, el 30,24% de los asiáticos y el 21,74% de los considerados apátridas. En total, 15.017 personas nacionalizadas el año pasado tenían 15 años de edad o menos.
MÁS DE LA MITAD, IBEROAMERICANOS
Como viene siendo habitual año tras año, el grupo mayor de nacionalidades se dieron a personas originarias de países de América Central y del Sur, que necesitan menos tiempo de residencia. Fueron 45.424 en 2015, de los que 8.291 eran originarios de Ecuador, 8.207 de Colombia y 8.181 de Bolivia, con los datos de la Secretaría General de Inmigración.
Les siguen en número los originarios de países africanos, con 25.269 ciudadanos se nacionalizaron españoles. La mayoría de ellos, 19.904, eran de origen marroquí, a quienes sí se les exigen diez años de residencia. Esta es junto a la rumana, la nacionalidad extranjera más numerosa en España y una de las comunidades foráneas más antiguas en el país y de hecho, el 45,49% de sus nacionalizados el año pasado habían nacido en España.
Además, 2.084 ciudadanos de la UE, 960 de ellos rumanos, obtuvieron la nacionalidad en 2015, así como 3.075 asiáticos de los que un tercio eran pakistaníes, y 634 oriundos de América del Norte, de los que el grupo más numeroso, 555, procedían de México.