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El 60% de los casos tratados más frecuentes en verano son la otitis externa

La otitis externa es la patología ótica más frecuente en verano siendo un 60 por ciento de los casos tratados, según el estudio descriptivo de la patología ótica infecciosa en relación al período estival, elaborado por el doctor Antonio J. Burgos, especialista en Otorrinolaringología de Hospital Quirón Murcia.
Así, el doctor Burgos afirma que "durante los meses de verano, se observa un mayor número de patología ótica infecciosa, directamente relacionada con factores tales como el calor y la humedad".
Entre las enfermedades óticas más comunes destacan también la otomicosis, la otitis media crónica reagudizada y la sobreinfección de cavidad de mastoidectomía, producidas por la entrada de agua en el oído y cambios en el pH de la piel.
La otitis está producida por un germen denominado pseudomona, que crece en la piel del conducto auditivo externo, provocando una inflamación con dolor intenso, secreción purulenta del oído y sensación de taponamiento o sordera.
Según el doctor Burgos, "esta patología ótica supone una de las más repetidas en el servicio de urgencias de Hospital Quirón Murcia en los meses de julio y agosto, correspondiendo aproximadamente un 60 por ciento de los casos de niños con edades comprendidas entre los 2 y los 12 años, cuyo conducto auditivo es más estrecho, produciéndoles fiebres e inflamación en la piel que rodea al oído afectado".
Entre los factores de riesgo que originan la otitis, el calor y la humedad son dos de los causas que más favorecen la aparición de otitis o infecciones en los oídos. Sin embargo, existen otros aspectos que dan lugar a esta patología, tales como la humedad ambiental, temperatura elevada, sudoración excesiva, ausencia de cerumen, de manto ácido o de capa lipídica, traumas locales, contaminación de las aguas y procesos dermatológicos (eccema).
RECOMENDACIONES PARA LA CORRECTA HIGIENE
Antes de padecerla es mejor prevenirla. Para ello es importante seguir una serie de indicaciones como, llevar a cabo una correcta higiene de los oídos, para la que no se deben utilizar bastoncillos, se aconseja secar muy bien los oídos con una toalla limpia y utilizar gorro de baño y tapones especiales en la playa o la piscina.
El primer paso que se debe dar en estas situaciones es acudir a un especialista para que lo trate e indique las pautas a seguir para una total recuperación. No obstante, las recomendaciones del médico suelen ser limpieza adecuada del conducto, aplicación de gotas óticas, compuestas de antibiótico, corticoides y PH ácido, eliminación o control de las causas que predisponen la aparición de otitis (factores de riesgo), analgesia y en los casos graves puede ayudar la administración sistémica de antibióticos y/o antiinflamatorios.