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Los vecinos del Raval se quejan de los toxicómanos que se inyectan en las calles

Desde los balcones de la calle Pere Camps las cámaras de Informativos Telecinco han captado cómo los toxicómanos se inyectan heroína entre dos coches, duermen en zonas pocos iluminadas y discuten por una papelina.
Cuando las patrullas policiales pasan, les avisan de que allí no pueden estar, pero cuando se alejan vuelven a consumir. Por la noche es cuando la situación empeora. Al día siguiente es fácil ver el rastro de jeringuillas, plásticos y residuos que dejan.
El ayuntamiento abrió la narcosala hace cuatro años para evitar el consumo de estupefacientes en la calle. Según los vecinos en la práctica sólo ha servido como reclamo para que vengan a drogarse a las inmediaciones, incluso, dicen, que vienen de otros países, sobretodo de Italia. En otros países las políticas contra los toxicómanos son más duras y agresivas, se les trata como delincuentes, mientras que en España se considera que son enfermos.
Los vecinos están hartos y piden medidas que terminen de una vez por todas con este problema. Algunos han colocado pancartas pidiendo un barrio más digno.
EBP