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Las visitas experimentales a la cueva de Altamira (Cantabria) no comenzarán este mes

Las visitas experimentales a la cueva de Altamira (Cantabria) anunciadas el pasado fin de semana por el Patronato de esta institución no comenzarán este mes.
Así lo han confirmado a Europa Press fuentes del Museo y Centro de Investigación de Altamira, dirigido por el arqueólogo José Antonio Lasheras y que alberga la réplica de la cueva, conocida como la 'Neocueva', pese a que, tras la reunión del Patronato del pasado sábado, 18 de enero, se señaló que arrancarían "en breve", posiblemente este mismo mes.
Lo que ya se conoce es que no se avisará al público de la fecha en la que se van a celebrar los sorteos para elegir a las personas que participarán en la visita, que se escogerán entre los visitantes del día al Museo de Altamira.
Después de que el pasado sábado se anunciase la reapertura de la cueva para estas visitas experimentales, que serán de cinco personas y un guía cada semana, el "flujo" de llamadas de personas interesándose por el proceso se ha incrementado.
Y, por ello, con el objeto de precisar la información, el Museo ha publicado en su página web, museodealtamira.mcu.es, un aviso indicando que la cueva de Altamira "no está abierta a su visita" sino que el Programa de Investigación para la Conservación Preventiva y régimen de acceso a la cueva que se viene realizando desde 2012 ha entrado en una fase que incluye visitas experimentales.
Por ello, se aclara de que "no es posible admitir ninguna petición o inscripción previa".
HASTA AGOSTO
Estas visitas experimentales, que tendrán una duración de 37 minutos, durarán, según lo previsto, hasta agosto, cuando se esperan las conclusiones de los investigadores sobre el estado de conservación de la cavidad y sus pinturas, por las que se la conoce como la 'Capilla Sixtina' del arte rupestre paleolítico, y se determine también la posible reapertura al público.
Se llevarán a cabo en base a un protocolo y controles "muy estrictos", establecidos en la primera fase del programa científico, y de acuerdo con los cuales los visitantes del Museo que accedan a la cavidad deberán usar la misma vestimenta y calzado que utilizan los investigadores. Así, tendrán que llevar monos desechables, gorros, guantes, mascarillas y un calzado especial, que se someterá además al lavado de suela y desinfección.
También se controlarán determinados parámetros, como la estancia en cada zona de la cueva o la iluminación, y se evitará el contacto con la roca o la toma de imágenes, todo ello para minimizar el posible impacto de la presencia humana. En el transcurso de la visita se controlará en el interior de la cavidad la temperatura del aire y de la roca, la humedad, la contaminación microbiológica, las aguas de infiltración o el CO2.
Para participar en estas visitas, las personas interesadas que acudan al Museo Altamira -cada año recibe una media de 250.000 visitantes, deberán rellenar un formulario y depositarlo en una urna, para participar en el sorteo.