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La dieta suplementada en omega-3 tiene efectos antioxidantes y antiinflamatorios que mejoran la respuesta vasodilatadora

Una dieta suplementada en omega-3 ejerce, en los animales orquidectomizados, efectos antioxidantes y antiinflamatorios que favorecen la respuesta vasodilatadora. Asimismo, mejoran el perfil lipídico restableciendo los niveles de colesterol, triglicéridos y de lipoproteínas de baja densidad, según se desprende de una investigación española.
El trabajo, recientemente publicado en la revista 'PLoS ONE', está liderado por la doctora Mercedes Ferrer del Departamento de Fisiología de la Facultad de Medicina de la UAM y directora del Grupo 'Hormonas sexuales y función vascular' del Instituto de Investigación del Hospital Universitario La Paz (IdiPAZ).
Concretamente, la dieta suplementada ejerce efectos cardioprotectores cuando los animales de experimentación presentan factores de riesgo cardiovascular, ya que en animales sanos no se han encontrado modificaciones en la mayoría de los parámetros estudiados.
Los investigadores recuerdan que numerosos estudios han indicado efectos beneficiosos de los ácidos grasos omega-3 sobre factores individuales que regulan la función vascular, sin embargo, todavía existe controversia. Por ello, en esta última publicación, el grupo de investigación dirigido por Ferrer ha realizado un estudio sistematizado de los factores más relevantes que determinan la función vascular, tanto en animales -controles y orquidectomizados-suplementados con Omega 3 como en no suplementados con dicho ácido graso.
Han analizado el perfil lipídico, la actividad pro- y anti-oxidante, la liberación de sustancias vasodilatadoras (NO) y vasoconstrictoras (prostanoides), así como su implicación en la respuesta vasodilatadora de la aorta. Además, el modelo experimental utilizado (ratas macho orquidectomizadas, a las que se ha extirpado quirúrgicamente los testículos) es de gran interés, ya que, como se ha comentado anteriormente, el número de patologías vasculares que coinciden con niveles disminuidos de hormonas sexuales (envejecimiento, hipogonadismo, o tratamiento farmacológico del cáncer de próstata) se está incrementando.
"Sin embargo, la administración de la misma dieta al grupo de animales sanos no produjo prácticamente modificaciones, a excepción de la disminución en el nivel de colesterol y en la actividad antioxidante en la pared aórtica", explica la investigadora principal del estudio.
Este último resultado sugiere que una dieta suplementada en omega-3 (quizás extensivo a otros suplementos) no resulta necesaria cuando no existen patologías vasculares. En estos casos, una dieta equilibrada y un estilo de vida cardiosaludable junto con los mecanismos reguladores que posee el organismo, contribuyen al mantenimiento de una función vascular adecuada.
En el trabajo también han colaborado investigadores del Instituto de Catálisis y Petroleoquímica del CSIC, del Instituto Tecnológico de Veracruz de México, y del grupo de Cirugía Experimental del IdiPAZ.