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Análisis LG G2: El titán de LG con gran diseño y enorme batería

Tras el Optimus G, LG contraataca con un nuevo 'smartphone' que llama la atención por su cuidado diseño en el que incluso hay espacio para la innovación. Más allá de sus botones traseros, destaca por una estupenda pantalla, potencia o una enorme batería de 3.000 mAh que garantiza una de los mejores rendimientos que hemos visto. Es un terminal redondo que bien merece su compra.
El LG Optimus G es un buen 'smartphone', aunque sin nada realmente especial que destacar. Si decides hacerte con él, has de saber que tendrás un buen terminal, con un buen diseño y que ofrece una buena experiencia de usuario, aunque no sea un dispositivo con un factor diferencial que lo haga destacar especialmente.
Sin embargo, LG ha subido el listón y con el G2 las cosas parecen haber mejorado bastante. Es uno de los mejores 'smartphones' que hay actualmente en el mercado y se sitúa en la elite de Android. Desde ya está en mi Top 3 de terminales que utilizan este ecosistema, junto al HTC One y el Galaxy Note 2 -a la espera del 3-.
UN DISEÑO DE CALIDAD
En términos de diseño, el LG G2 es un 'smartphone' sin fisuras, que se permite incluso un toque propio, chocante al principio, pero efectivo y con sus virtudes. Antes de comentar la poco convencional situación de los botones, hablaremos un poco del magnífico diseño del móvil.
LG ha apostado por una carcasa de plástico y Gorilla Glass para la pantalla. Se trata de una única pieza que se une al cristal -ligeramente curvado en los bordes- con un pequeño marco; todo encaja a la perfección, dando una gran sensación de robustez y consistencia. El trabajo está a la altura de los mejores diseños de Nokia con sus Lumia, que este terreno lo domina muy bien.
Se suele criticar el uso del plástico en lugar del metal, pero en este caso no veo motivo para hacerlo, puesto que el resultado es, sencillamente, perfecto.
La pantalla (LCD True HD-IPS touchscreen capacitivo, 16M colores) con una resolución Full HD (1080 x 1920 pixels) y 423 ppp en sus enormes 5,2 pulgadas se ve de maravilla. Además, a pesar de las considerables dimensiones del panel, LG ha apurado al máximo y apenas hay bordes alrededor de la pantalla, por lo que eso no compromete demasiado el tamaño del G2.
Comentar pesar de que el grosor está por encima de otros terminales más estilizados, es un "sacrificio" al servicio de su enorme batería; una de las grandes virtudes del G2, que comentaremos más adelante. Tiene unas dimensiones de 138,5 por 70,9 por 8,9 milímetros y un peso de 143 gramos; resulta muy cómodo de llevar y manejar. Ninguna queja.
TRAS TRAS POR DETRÁS
Pasemos a ver una de las principales peculiaridades del terminal, que en ningún caso debería ser ni un motivo para comprarlo ni un factor disuasorio: Los botones.
En lugar de estar situados en un canto como es habitual, LG ha movido los botones -de volumen y encendido- a la parte posterior de la carcasa. Resulta raro al principio, pero no cuesta acostumbrarse y al poco tiempo empezamos a tocarlos con naturalidad e incluso a sacar el terminal del bolsillo pensando en tocar el botón de encendido con el índice.
Por otro lado, la nueva posición tiene una ventaja: No percibir ningún botón en ningún momento al sujetar el terminal mejora la sensación al manejarlo.
En cuanto a la pulsación del botón de encendido -imagino que pensando en aquellos que no se acostumbren a la ubicación trasera- LG ha pensado en una genial alternativa que, de hecho, deberían incorporar todos los fabricantes: hacer doble tap en la pantalla para desbloquear o bloquear. Resulta tan cómodo que lo prefiero incluso a cualquier botón. Mencionar que esto también tiene su parte negativa, ya que la función "doble tap para apagar" queda deshabilitada si cambiamos de launcher, pues se trata de una función incorporada por LG a su interfaz para Android.
A propósito de la modificación de Android 4.2.2, el launcher de LG es quizá de lo "peor" del terminal, más que nada por su aspecto, algo "infantil", como es habitual en la surcoreana, que debería plantearse un lavado de cara, pensando especialmente en su gama más premium. Sin embargo, con un par de toques de los muchos que permite Android para configurar, se puede mejorar.
Además, incluye detalles muy útiles como pequeñas ventanas de aplicaciones que superponer en una misma pantalla, como mensajes, calendario o calculadora. Podemos poner dos al mismo tiempo, variar su tamaño e incluso la transparencia. El sistema de multitarea, similar al que incorpora Sony o Samsung, en breve, al Note 3, se llama Q Slide y es un gran añadido.
También hay accesos directos a opciones como datos, Wifi o Bluetooth en el centro de notificaciones. El uso fluido y destinado a aumentar la productividad están garantizados con el LG G2.
También contribuye a la buena experiencia la potencia que ofrece su procesador quad-core Qualcomm Snapdragon 800 2.26 GHz, GPU Adreno 330 y 2 GB de RAM. De hecho, en un reciente análisis realizado por Anandtech para comprobar la potencia del iPhone 5S, el LG G2 aparece en puestos destacados como uno de los terminales más potentes y rápidos del mercado (http://www.anandtech.com/show/7335/the-iphone-5s-review/5). La experiencia puedo decir que ha sido óptima y que todo carga y se mueve a la perfección y de forma muy rápida.
Otros aspectos que no defraudan en el LG G2 son la cámara, el sonido y, especialmente, la batería. Con 13 megapíxeles y un estabilizador de imagen óptico, la cámara permite captar imágenes de buena calidad, bastante nítidas y aunque las condiciones de luz sean pobres. Si hay algo que me ha decepcionado en este sentido es que es algo lenta, posiblemente para garantizar la calidad de cada fotografía; pero resulta ser algo incómodo sobre la marcha.
El LG G2 también suena de maravilla gracias a la tecnología Dolby Mobile y sus altavoces estéreo. Además, me ha gustado el detalle de que el puerto para cascos esté en la parte inferior de la carcasa, y no en la superior, como ocurre con los últimos iPods. Esto hace más fácil guardar el terminal en el bolsillo en la posición natural en la que suelen hacerlo la mayoría de usuarios.
LA BATERÍA, TODO UN ACIERTO
Como decíamos, la batería de 3000 mAh del G2 sí que es digna de mención y puede ser perfectamente un motivo por el cual optar por este dispositivo en lugar de otro. Con un uso normal, el LG G2 puede aguantar dos días de uso. Si el uso es intenso, aguanta todo el día sin problemas. En mi caso, que lo uso de forma incesante, ha aguantado como un campeón. Además, tiene un sistema de ahorro bastante eficiente y apenas se calienta.
El primer día lo configuré y descargué todas las aplicaciones que utilizo y eso siempre "come" muchísima batería; 19 horas después, desde que me levanté hasta que me acosté, le quedaba un 12% de carga.
El segundo día me llevé el terminal a un evento familiar, una boda, y lo estuve utilizando de forma incesante para hacer fotografías, escribir por WhatsApp, subir fotografías a Facebook, mirar Twitter... E incluso conecté otro móvil a la Red creando un punto WiFi desde el LG G2. 17 horas después seguía al 8%.
Por último, el tercer día, lo utilicé de forma más "habitual", menos intensa, durante, aproximadamente 13 horas. Al final la jornada, el LG G2 se encontraba al 55%, de tal forma que al día siguiente, lo pude seguir utilizando sin haberlo cargado de nuevo.
LG LO HA BORDADO
LG ha creado un 'smartphone' con muchísimas virtudes y apenas fisuras, que ofrece una estupenda experiencia de usuario gracias a su tremenda pantalla, diseño redondo y enorme batería. LG bien se ha ganado los euros de aquellos que quieran un buen teléfono de gama alta con sistema operativo Android. Además, el precio anda algo por debajo (599 euros para 16 GB de almacenamiento y 649 euros para 32 GB) de algunos de los "superteléfonos" de la última hornada, como el iPhone 5S o el Samsung Galaxy Note 3.