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Assange busca una salida para evitar la extradición

Gran Bretaña está decidida a extraditar a Julian Assange a Suecia y se lo ha dejado claro a Ecuador, que está dando refugio al fundador de WikiLeaks en su embajada en Londres mientras evalúa su solicitud de asilo, según han confirmado las autoridades británicas este martes.
El australiano, que es requerido en Suecia para ser interrogado por una supuesta agresión sexual, ha estado refugiado dentro de la embajada durante ocho semanas. Buscó protección allí después de que su larga batalla legal para evitar la extradición desde Gran Bretaña a Suecia fracasara.
"El Reino Unido tiene la obligación legal de extraditar al señor Assange a Suecia. Estamos decididos a cumplir esta obligación", han comentado desde la Oficina de Relaciones Exteriores después de que Ecuador anunciara el lunes que esperaba comunicar su decisión sobre el pedido de asilo esta semana.
El ex pirata informático, que saltó a la fama en el 2010 cuando WikiLeaks publicó miles de cables diplomáticos secretos de Estados Unidos, está en una encrucijada legal y diplomática.
Assange niega haber cometido delitos sexuales contra dos ex seguidoras de WikiLeaks y teme que Suecia sea sólo una escala en el camino hacia Estados Unidos, donde cree que las autoridades lo buscan para castigarlo por el daño diplomático generado por su página web.
Pero no está claro cómo obtener asilo en Ecuador podría ayudar. Está violando sus condiciones de libertad bajo fianza británicas y será arrestado si deja la embajada, que está ubicada en la zona de Knightsbridge de Londres, lejos de cualquier aeropuerto.
"El otorgamiento del asilo de Ecuador no lo protegerá de la extradición a Suecia", ha comentado el abogado Roger Gherson, un experto en la ley de inmigración británica y temas vinculados de derechos humanos.
Parece improbable que el Gobierno británico dé a Assange un pase seguro a un aeropuerto puesto que eso significaría ir en contra de la solicitud de arresto de Suecia y un dictamen de la Corte Suprema británica que indica que era válida.
También significaría dejar que Assange se marche incumpliendo sus condiciones de libertad bajo fianza. Las autoridades británicas y ecuatorianas han estado discutiendo el caso, pero ninguna parte ha indicado cuál sería la solución.
"CLUB DE LOS PERSEGUIDOS"
"No entiendo cómo el Gobierno británico ha permitido que llegara a la instancia que llegó", ha comentado el embajador británico retirado Oliver Miles, describiendo el caso como "peculiar".
Además ha agregado que el Gobierno británico debería haber pedido a Ecuador que entregara a Assange en cuanto se enteró que había buscado refugio en la embajada. Si la respuesta hubiera sido negativa, el embajador debería haber sido amenazado con una expulsión.
"¿Por qué no? La alternativa es decirle a cualquier delincuente en Londres 'todo lo que debes hacer es pagar una suma pequeña a algún embajador y puedes tener un pase libre'", ha comentado Miles a Reuters.
Assange, quien se presenta como un defensor de la libertad de prensa que busca exponer los secretos oscuros de los Gobiernos, no ha dicho en público por qué decidió buscar asilo en Ecuador, un país acusado por grupos de derechos humanos de buscar amordazar a los medios.
El único vínculo conocido entre él y el país sudamericano es una entrevista que Assange condujo en mayo con el presidente Rafael Correa en el canal de televisión Rusia Today, patrocinado por el Kremlin.
Ambos intercambiaron comentarios halagadores durante la entrevista de 25 minutos y Correa bromeó con Assange acerca de que se había unido al "club de los perseguidos". Correa, como los presidentes de Venezuela y Bolivia, es un firme opositor de lo que ve como el imperialismo estadounidense en América Latina.
Correa dijo el lunes que simpatizaba con Assange, pero que también respetaba el sistema legal británico y la ley internacional. Y que esperaba anunciar su decisión sobre el pedido de asilo a fines de esta semana.
Agregó que las autoridades en Quito han estado analizando la situación en Suecia para ver si era posible que Assange fuera enviado desde allí a Estados Unidos.
La madre de Assange, Christine, visitó Ecuador hace dos semanas y se reunió allí con el ministro de Relaciones Exteriores para presionar por el caso de su hijo. Luego dijo a los periodistas que había entregado evidencia de que Washington buscaban detenerlo, pero no dio detalles de la misma.
Una llorosa Christine Assange mostró a periodistas fotos de su hijo de niño y dijo que tenía miedo de que pudiera enfrentar la pena de muerte si terminaba en Estados Unidos.
Assange no ha sido acusado de ningún delito en Suecia o en Estados Unidos y las autoridades estadounidenses no han dado indicios de que quieran buscar su extradición.