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Cineastas pierden el miedo a buscar audiencias en Internet

Hace pocos años, un recorrido exitoso por el circuito de festivales podría haber impulsado a una pequeña película independiente a una proyección limitada en salas de culto y después a las estanterías de una tienda de vídeos, donde para la mayoría, sería olvidada.
El aumento del 'streaming' y del video bajo demanda (VOD) está cambiando ese modelo, permitiendo a los directores independientes saltarse el proceso de distribución del estudio y pasar directamente a las nuevas audiencias a través de sus ordenadores, 'smartphones' y sets de televisión.
Pero aunque la distribución ha despegado en gran manera con programas de televisión como House of Cards y Orange is the New Black de Netflix, muchos cineastas todavía sienten dudas sobre si renunciar o no a la experiencia cinematográfica.
"Ese no es mi ideal", dijo el director Ned Benson, cuando se le preguntó cómo se sentiría si su primer largometraje, The Disappearance of Eleanor Rigby: Him and Her, se saltara los cines y fuera directamente a VOD.
"Cuando estaba haciendo esta película se trataba más de la experiencia dramática y de dar a la gente formas distintas de ir al cine y ver películas", sostuvo.
Benson verá cumplido su deseo. Después de estrenarse en el festival de cine de Toronto la semana pasada, su película fue adquirida por The Weinstein Company, asegurando su estreno en Estados Unidos, Canadá, Reino Unido y Francia.
El deseo de llegar a la audiencia en los cines lo repitieron otros cineastas entrevistados en el festival de Toronto, que finalizó el domingo. Ven la distribución directa como el futuro, pero les preocupa cómo impactará en la experiencia visual.
"En un mundo ideal, sabes que esa gente está comprometida con ver algo hasta el final", dijo el director Atom Egoyam, que estrenó su película Devil's Knot en el festival.
"Cuando tienes multitud de cosas para ver, podrías ser más propenso a romper esa experiencia o a darle a la pausa", explicó.
NUEVOS COMPRADORES EN EL FESTIVAL
Aún así, con un número creciente de espectadores que se saltan los cines y en su lugar ven la película online, compañías como Netflix, Hulu y Vimeo van a los festivales a buscar nuevos contenidos.
En el 2009 no había representantes oficiales de los distribuidores online en el festival de Toronto. Este año, había 37, entre ellos 18 de Netflix, cinco de Hulu y otros tantos de Apple.
"La distribución directa sigue ganando terreno cada día y se lleva a cabo a todos los niveles", dijo Kerry Trainor, presidente ejecutivo del servicio de intercambio de vídeos Vimeo.
Vimeo ofrecía un adelanto de 10.000 dólares (7.494 millones de euros) por 30 días de derechos online en exclusiva a las 146 películas que se estrenaron en Toronto. El contrato no impide a los directores llegar a acuerdos por separado con cines o televisión.
Aunque la compañía no ha revelado aún ningún acuerdo, Trainor dijo que el interés en la distribución directa se está extendiendo, y que todos desde directores noveles a productoras establecidas buscan el modelo online.
Aunque acudir directamente a Netflix o Hulu podría no ser lo ideal para muchos cineastas, los directores y productores jóvenes cada vez se sienten más cómodos saltándose los cines por completo.
"Esta generación de cineastas ha visto la mayoría de sus películas en la pequeña pantalla, hay menos prejuicios sobre el tamaño de las pantallas, lo cual creo que está abriendo muchas opciones y modelos de negocio", dijo Ted Sarandos, jefe de contenidos de Netflix.