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Crea un contestador automático para hacerle perder el tiempo a los teleoperadores

TeleoperadoresGTRES

Roger Anderson era una de esas personas a los que los teleoperadores llamaban constantemente. Ahora, seguro que no lo harán tanto. Gracias a su pasión por el desarollo de sistemas telefónicos, Anderson desarrolló un contestador automático para mantener al teléfono (y molestar) a los comerciales que llamasen a su hogar de Los Angeles (California). El invento ha tenido tan buen resultado que su inventor ha decidido comercializarlo.

Para el contestador, el propio Roger Anderson se grabó a sí mismo diciendo algunas de las coletillas más comunes en este tipo de llamadas telefónicas como "sí" o "claro". Estas contestaciones van apareciendo de manera aleatoria hasta que el teleoperador se da cuenta de que está siendo víctima de una broma pesada y cuelga. Esto suele suceder a los pocos minutos de estar hablando con el robot, pero tal y como cuenta su creador al The Washington Post, en alguna ocasión la broma ha llegado a durar unos 22 minutos.
Sin embargo, la idea de este californiano no se quedó ahí. El inventor de este curioso artefacto programó la opción de que, cuando el contestador cogiese el teléfono, se activase una llamada a tres bandas para que el propietario del teléfono pueda entretenerse con la conversación del robot y el teleoperador.
Visto su éxito, Roger Anderson decidió crear su propia empresa llamada "Jolly Roger Telephone", que se dedica a comercializar este gracioso servicio. Esto le ha permitido desarrollar una mayor variedad de respuestas, como por ejemplo, las que daría un señor mayor recién levantado de la siesta.