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El robot Curiosity tiene estropeado un sensor de fabricación catalana

El robot de la NASA Curiosity tiene estropeado un sensor de fabricación catalana para la medición del viento, pese a que le queda otro en perfecto estado y puede seguir calculando estos parámetros, según informa la NASA.
El sensor, desarrollado por investigadores de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), se ha estropeado durante el aterrizaje, pero el otro sensor con el que iba equipado permite seguir realizando mediciones.
"Uno de los dos sensores meteorológicos del robot no está aportando datos. Una posibilidad es que una piedra impactó durante el aterrizaje a los delicados paneles de circuitos de uno de los dos sensores de la estación meteorológica", explica la Nasa.
Con esto, la agencia añade que la estación meteorológica del robot, proveída por España, controla la temperatura del aire y de la tierra, la presión del aire, el viento y otras variables cada hora.
Añade que en un típico día marciano, basado en las mediciones del robot durante las dos últimas semanas, la temperatura del aire oscila entre los 28 hasta menos 103 grados Farenheit.
En declaraciones a Europa Press, uno de los investigadores participantes en el desarrollo del sensor, Luis María Castañer, ha explicado que "el chip tenía dos sensores para medir en tres direcciones, por lo que gran parte de su funcionamiento será respetada".
Aunque ha afirmado que se tendrá en cuenta el incidente para futuros diseños, ha explicado que, según precisa el investigador principal, Javier Gómez Elvira, "en la Nasa creen que es por el amerizaje, ya que hay fotos en las que había piedras y polvo".
"Todavía no se sabe si lo que se ha dañado son las conexiones, el ensamblaje o el boom --pitorro que sobresale, donde están los sensores--", ha dicho Castañer, quien, pese a lo sucedido, ha remarcado que lo conseguido hasta ahora sigue siendo un éxito.