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La Eurocámara inicia su investigación sobre el espionaje de EEUU

El Parlamento Europeo ha iniciado este jueves su investigación sobre el caso de espionaje de la Agencia Nacional de Seguridad estadounidense (NSA) a ciudadanos europeos pero también a los gobiernos e instituciones de la Unión Europea que filtró su exanalista Edward Snowden con el testimonio de varios periodistas, entre ellos el director del diario The Guardian.
El editor jefe del rotativo británico, Alan Rusbridger, ha defendido por vídeoconferencia el trabajo "responsable" del diario al publicar el caso y ha dejado claro que no pagó dinero a Snowden por la información, al tiempo que ha reclamado "protección" para los periodistas y "salvaguardas europeas", tras lamentar la menor protección de los periodistas en Europa que en Estados Unidos, donde por ejemplo no es posible secuestrar una publicación para impedir su difusión.
"El periodismo está profundamente amenazado por esta vigilancia masiva", ha advertido el periodista, que ha recordado que la recogida de los metadatos de los ordenadores de los periodistas revela datos como a quién se envía un correo electrónico --que pueden llevar a descubrir la fuente-- o las búsquedas en la red.
Rusbridger ha reconocido los problemas legales a los que se ha enfrentado el medio por publicar el caso por las presiones de las autoridades británicas para impedirlo, hasta el punto que de forma "voluntaria" destruyó discos duros de ordenadores para evitar el secuestro de la publicación debido a la utilización de legislación antiterrorista para "interferir" en la labor periodística y que también se empleó para acosar a David Miranda, la pareja del periodista del rotativo que publicó la información que fue retenido para interrogar en el aeropuerto.
El editor jefe del rotativo ha reclamado por una lado a los legisladores de todos los países una normativa que proteja a los periodistas para publicar este tipo de información porque los Gobiernos "nunca" van a alentar el debate para encontrar "un equilibrio" entre seguridad y privacidad ante el espionaje masivo a comunicaciones e Internet y ha cuestionado si el sistema de "tribunales secretos" son un mecanismo "apropiado o eficaz" para vigilar su legalidad y si el alcance del control parlamentario actual "es suficiente o no" y ha saludado que el propio presidente estadounidense, Barack Obama, haya dejado claro que "no se debe hacer todo lo que se puede hacer".
"Se está poniendo a poblaciones enormes bajo vigilancia. Esto es nuevo. No se ha debatido adecuadamente", ha insistido, saludando que Obama también haya admitido que tiene que debatirse. "La recogida masiva de información de poblaciones enteras que utiliza equipos tecnológicos es algo que no puede ocurrir sin el consentimiento de las poblaciones", ha recalcado.
También ha defendido la posibilidad de contrastar la información que los medios de comunicación reciban de gente que denuncia como Snowden y la información que reciben los propios parlamentarios sobre este tipo de actividades de espionaje.
"Entonces se tendrá algo de idea sobre si los órganos de control trabajan con información o sólo tienen una visión muy parcial de lo ocurrido", ha explicado, al tiempo que ha reconocido "límites" para preservar la seguridad. "Son equilibrios difíciles", ha admitido.
Por su parte, Jacques Foullorou del diario 'Le Monde' que relevó la existencia de un programa de espionaje similar al estadounidense PRISM por parte de la Dirección General de Seguridad Exterior (DGSE) ha criticado que distintos servicios de seguridad franceses compartan datos "sin control" y sin base legal porque sólo los puede usar la DGSE y ha advertido de que en la mayor parte de los casos el espionaje no está ligado a terrorismo dado que "un abogado, un periodista o un político" pueden ser objeto de vigilancia. "Si creen que hay u n riesgo para la seguridad nacional, la operación seguirá adelante. Y sin ningún órgano de control que diga nada al respecto", ha denunciado.
Foullorou también ha criticado la presión a jueces "para que mantengan sus narices fuera de la esfera de la vigilancia" y ha criticado que se recaben y transfieran datos de forma "masiva" e "indiscriminada" no solo para luchar contra el terrorismo. "Sirven para la guerra económica, la guerra política", ha lamentado.
El periodista galo ha recordado que un exjefe de la DGSC ya admitió en una audiencia pública en Francia a raíz de los atentados del 11-S la existencia de "una base de datos principal compartida" a la que podrían acceder los principales servicios de inteligencia occidentales para dejar claro que la información se comparte.
Por su parte, el periodista de investigación y desarrollador de software Jacob Appelbaum ha advertido por su parte de que "PRISM es sólo un programa" y "hay muchos como este" y algunos incluso permiten penetrar en los ordenadores en hogares.
Appelbaum, que ha sido objeto de vigilancia y acoso en Estados Unidos y es responsable del proyecto Tor "una red que la gente puede usar para no ser vigilado y sobrepasar la censura", ha explicado que los sistemas suelen funcionar con la cooperación de empresas como Google y Yahoo que ceden sus bases de datos o con un sistema más intrusivo. "Implantan sistemas y extraer datos", ha explicado, al tiempo que ha lamentado que el argumento de que sirven para combatir el terrorismo "es la excepción" en realidad.
"¿La NSA ha entrado en ordenadores europeos? Pues sí, claramente. No cabe in un resquicio de duda. Luego están las plantas nucleares, los hospitales, los Parlamentos. Estamos realmente expuestos", ha admitido, recalcando que la única manera de protegerse es a través de la encriptación.
Los eurodiputados han preguntado sobre todo si hay constancia de la colaboración entre las distintas agencias de inteligencia occidentales a la hora de compartir datos obtenidos de programas como PRISM, cómo se puede promover el control efectivo sobre estas actividades, si es posible hacer compatibles estos programas con una sociedad democrática libre y el impacto para la libertad de prensa.
El presidente de la Comisión de Libertades Civiles, Justicia e Interior del Parlamento Europeo encargada de investigar los hechos, el eurodiputado socialista español, Juan Fernando López Aguilar, ha destacado el "papel relevante" de los periodistas que difundieron el espionaje "masivo" de la agencia estadounidense y ha subrayado la importancia de garantizar la privacidad de datos y libertad de expresión de los ciudadanos europeos.
López Aguilar ha confirmado que el eurodiputado Claude Moraes ha sido nombrado este jueves ponente del informe que deberá presentar la Eurocámara a finales de año sobre su investigación y confiado en que el informe pueda ser votado por en comisión parlamentaria en diciembre y por el pleno en enero.
Moraes ha dejado claro que de lo que se trata es de determinar si el espionaje masivo a las comunicaciones de los ciudadanos "está ocurriendo en cada Estado miembro".