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La Generalitat prevé recaudar 20,5 millones con el impuesto del ADSL a las operadoras

La Conselleria de Cultura de la Generalitat prevé que recaudará 20,5 millones de euros anuales con el nuevo impuesto del ADSL que gravará a las compañías operadoras de conexión a Internet, no a los usuarios, con una tasa de 0,25 euros mensuales por cada línea contratada en Catalunya, y que revertirá íntegramente en la subvención del audiovisual catalán y en fomentar el acceso a Internet en los equipamientos culturales.
Según ha explicado en rueda de prensa el conseller Ferran Mascarell, la medida, denominada impuesto a los operadores proveedores de contenidos por Internet para el fomento del sector audiovisual, podría estar aprobada en unos cinco meses, y estar resuelta antes del verano.
En dos semanas empezará su trámite antes de ir al Consell de Govern y al Parlament para su aprobación, contra la que la compañías operadoras que pueden recurrir la medida, aunque de momento han anunciado que la estudiarán.
6,7 MILLONES DE LÍNEAS DE DATOS
Los cálculos de Mascarell se basan en los 6,7 millones de conexiones a Internet que se cuentan en Catalunya --incluidos las conexiones de datos de los teléfonos móviles y tabletas--, por cuya prestación las compañías deberán desembolsar unos tres euros al año.
"La compañía que más pagará no sobrepasará los siete u ocho millones de euros al año", ha explicado el conseller, que ha recordado que se trata de multinacionales acostumbradas a este tipo de tasas en otros países europeos, como Francia y Alemania, y que, en cualquier caso, aplican en España las tasas más caras.
Según el conseller, que se ha reunido con representantes de estas compañías, ha señalado que son muy sólidas, y que los debates con éstas han sido muy cómodos.
La norma que aprobará este impuesto preverá sanciones para aquellas compañías que repercutan la tasa en los usuarios, ya que deben asumirlo estas empresas, mientras que al otro lado, la Acadèmia del Cinema Català y el sector audiovisual en general ha aplaudido la tasa.
Mascarell ha defendido que este modelo permitirá que el cine catalán consiga mayor solidez, así como ser un factor multiplicador: "Con un capital inicial puedes empezar a sumar, por ejemplo, con coproducciones europeas".
La Generalitat se ha fijado en las operadoras de conexión a Internet por ser canales de distribución de contenidos, y considera que posibilitar el mantenimiento del audiovisual con este impuesto será, a la vez, positivo para las operadoras, que se nutren de sus contenidos y se "benefician del consumo masivo de contenidos a través de la red".
La gestación de la medida empezó hace un año ante la crisis del sector audiovisual catalán, descartando la idea inicialmente planteada de cobrar por entrada.
El audiovisual catalán ha perdido la mitad de espectadores entre 2001 y 2012, con un recorte también de la mitad de las aportaciones públicas entre 2009 y 2013.
Esta medida es el inicio de una reforma en el sistema de financiación audiovisual catalán, en el que se hace necesario pensar más en préstamos retornables por proyecto que en el sistema de subvención a fondo perdido actual: "Es necesaria la reformulación del sistema".