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Hallan una estrella con un origen del campo magnético diferente al del Sol

El campo magnético de una estrella como el Sol se forma a través del comportamiento de ciertas partículas cargadas que estallan y dan lugar a las manchas solares alrededor de su ecuador. Ahora, astrofísicos del Instituto Niels Bohr (Dinamarca) han observado una estrella --en la constelación de Andrómeda-- con manchas solares en sus polos, lo que indica que tiene una manera diferente de formar su campo magnético.
Las estrellas son bolas de gas que, a través de los procesos atómicos, liberan energía que se emite en forma de luz y calor. En el interior de la estrella partículas cargadas se arremolinan y giran creando con sus movimientos un campo magnético que puede estallar en la superficie de la estrella, donde se aparecen como manchas solares.
Las manchas solares son áreas frías causadas por los fuertes campos magnéticos, donde es más lento el flujo de calor. En el Sol, las manchas solares se ven en un cinturón alrededor del ecuador, pero ahora los científicos han observado una estrella grande, distante, donde las manchas solares se concentran cerca de los polos.
"Lo que podemos observar en la estrella es que tiene una gran mancha solar en su polo norte. No podemos ver el polo sur, pero sí detectar que tiene manchas en latitudes cercanas a los polos y que no están al mismo tiempo, sino que se observan alternativamente en los hemisferios norte y sur", ha explicado una de las autoras del trabajo, Heidi Korhonen.
Según ha indicado, "esta asimetría de las manchas solares indica que el campo magnético de la estrella se forma de una manera diferente a la forma en que sucede en el Sol".
La estrella que se ha observado es masiva y tiene, aproximadamente, 16 veces el tamaño del Sol de diámetro y se encuentra a 180 años luz de distancia, en la constelación de Andrómeda. Según han señalado los expertos, es una distancia muy lejana como para que se puedan observar los detalles en la superficie de una estrella, ya que sólo se ve como un punto de luz inferior a un píxel.
De este modo, los astrónomos han tenido que utilizar el método Doppler para su investigación. Se trata de observar las longitudes de onda de luz de la estrella giratoria. Como las manchas solares son áreas 'frías' se puede construir un mapa a través de las mediciones de temperatura de la superficie.
UN SISTEMA BINARIO
Korhonen explica que la estrella estudiada es diferente, porque pertenece a un sistema binario, es decir, de dos estrellas que se orbitan entre sí. Esto hace que giren más rápidamente de lo habitual en estos cuerpos: 40 kilómetros por segundo, frente a los 2 kilómetros por segundo del Sol.
"Es la rápida rotación la que crea un campo magnético diferente y muy fuerte. Éste produce un efecto dínamo más complicado que se asemeja a lo que se ve en la etapa donde se está creando una nueva estrella. Aquí estamos viendo el mismo efecto en una estrella vieja activa que se encuentra en su etapa final", ha indicado la autora del trabajo, que ha sido publicado en 'Nature'.
Así, en el Sol las manchas solares aparecen y desaparecen de forma regular y el número aumenta periódicamente aproximadamente cada 11 años (periodo considerado un ciclo solar). El campo magnético que crea las manchas solares también puede desencadenar grandes descargas, explosivas de plasma, causando las conocidas como llamaradas solares. Ahora, los científicos deberán conocer si este nuevo origen del campo magnético sigue un patrón distinto o se comporta de la misma manera que lo hace el del Sol.