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Hallan evidencias de hormigas depredadoras solitarias en el Cretácico

Investigadores chinos han descrito una nueva hormiga extraña, 'Ceratomyrmex ellenbergeri', que vivió hace 99 millones de años, preservada en ámbar birmano.
El ejemplar exhibe un cuerno prominente y mandíbulas de gran tamaño que se extendían por encima de la cabeza. Estas estructuras supuestamente funcionaban como una trampa altamente especializada para presas de gran tamaño. El cuerno es resultado de una modificación extrema del clypeus, inédito entre las hormigas vivas y extintas, lo que demuestra la temprana morfogénesis de esta mordaza exagerada entre las hormigas.
Junto con otras hormigas cretácicas, el nuevo fósil sugiere que al menos algunas de las primeras Formicidas eran depredadoras especialistas solitarias. Además, demuestra que poco después de la llegada de las sociedades de hormigas en el Cretácico Inferior, al menos un linaje, las Haidomyrmecini, se volvió experta para la captura de presas, evolucionando de forma independiente en especializaciones morfológicas que se perderían millones de años después de su desaparición, cerca del Mesozoico.
La condición exagerada en el nuevo fósil revela una aptitud para el transporte de presas de cuerpo grande con exclusión de presas más pequeñas, y pone de relieve un conjunto más complejo y diversificado de las características ecológicas de las primeras hormigas.
El estudio, dirigido por Wang Bo, del Instituto Nanjing de Geología y Paleontología de la Academia China de Ciencias, ha sido publicado en línea en la revista 'Current Biology'.