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Ingeniería española adapta componentes de cohete a la fusión nuclear

Una técnica para la construcción de componentes de cohete ha resultado la mejor opción para construir los anillos que apoyan las bobinas magnéticas en el interior de un reactor de fusión nuclear Los ingenieros dedicados a la construcción de partes del ITER (International Thermonuclear Experimental Reactor), que se construye en Francia, están empleando sus conocimientos especializados de construcción de cohetes como el europeo Ariane 5 para crear estructuras extrafuertes capaces de soportar condiciones similares a las del Sol.
Una técnica para la construcción de componentes de cohete ha resultado la mejor opción para construir los anillos que apoyan las bobinas magnéticas en el interior de un reactor de fusión nuclear
Los ingenieros dedicados a la construcción de partes del ITER (International Thermonuclear Experimental Reactor), que se construye en Francia, están empleando sus conocimientos especializados de construcción de cohetes como el europeo Ariane 5 para crear estructuras extrafuertes capaces de soportar condiciones similares a las del Sol.
La empresa española CASA Espacio está desarrollando los anillos empleando un método que han perfeccionado durante décadas dedicadas a construir elementos para los cohetes Ariane 5, Vega y Soyuz, así como para los satélites y la Estación Espacial Internacional.
"Las fuerzas dentro de ITER presentan cambios similares a los del espacio", explica José Guillamón, director comercial y de estrategia.
"No podemos utilizar materiales tradicionales como el metal, que se expanden o contraen con la temperatura y son conductores de la electricidad, por lo que tenemos que diseñar un material compuesto especial que sea duradero y ligero, no conductor y no cambie de forma en ningún momento".
En su centro de excelencia en España, que cuenta con una trayectoria sólida de diseño de compuestos para aplicaciones espaciales, CASA Espacio se ha situado a la vanguardia del desarrollo de una técnica que permita incrustar fibras de carbono en resina para crear un material fuerte y ligero, informa la ESA.
El compuesto es ideal para las partes del cohete dado que mantiene la forma y ofrece la sólida longevidad necesaria para sobrevivir a lanzamientos extremos y al entorno hostil del espacio durante más de 15 años.
Ahora, el equipo está utilizando una técnica similar para construir las mayores estructuras compuestas que se han intentado hasta el momento para un entorno criogénico. Los anillos de compresión de ITER, con 5 m de diámetro y una sección transversal de 30 x 30 cm, mantendrán a los imanes gigantes en su lugar.
APROVECHAR LA ENERGÍA ESTELAR
La fusión nuclear proporciona energía al Sol y a las estrellas a través de átomos de hidrógeno que colisionan para generar helio mientras desprenden energía. Durante mucho tiempo, se ha soñado con aprovechar este intenso proceso para generar un suministro inagotable de electricidad sostenible a partir del agua del mar y la corteza terrestre.
Gracias a una colaboración mundial de investigación entre China, la Unión Europea, Japón, Corea del Sur, Rusia y EE. UU., se está creando ahora el primer prototipo de esta clase en ITER. Se espera que la construcción finalice antes de 2019, para poder de empezar las primeras pruebas a partir de 2020. No obstante, no se espera un sucesor comercial para generar electricidad hasta el 2050.
ITER, que ha sido diseñado para generar 500 MW y emplear solo una décima parte de esa energía para funcionar, pretende demostrar una fusión continuamente controlada y, por primera vez en una investigación de la fusión, producir más energía de la que necesita para funcionar.
Un kilogramo de combustible inherentemente seguro sin ningún tipo de contaminación atmosférica ni desecho radioactivo duradero podría producir la misma cantidad de energía que 10.000 toneladas de combustible fósil.
El núcleo de ITER es una cámara magnética con forma de rosquilla de 23 metros de diámetro. Funcionará calentando por encima de los 150.000.000º C los gases con carga eléctrica.