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Investigadores rastrean los orígenes de mercurio y descubren en su origen la presencia de un extraño tipo de meteorito

Un equipo de científicos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) han comenzado a rastrear los orígenes del planeta Mercurio con el fin de conocer más acerca de los meteoritos que de formaron en los primeros años del Universo. De hecho, han encontrado trazos de una extraña roca que no es común en la Tierra.
Dice la historia que, hace unos 4,6 millones de años, el Universo era un caos de cúmulos de gas rodeado de escombros girando. Estos partículas de gas y polvo acababn agrupándose para formar meteoritos masivos que, a su vez, se rompían para formar planetas. Entre ellos, Mercurio.
Este tipo de mundos, según han explicado los científicos, eran en sus inicios esferas de fuego de material fundido, que después se ha enfriado durante millones de años. Gracias al estudio de la historia de Mercurio, los expertos han podido saber que, hace entre 4,2 y 3,7 millones de años, y después de la formación del planeta, sus temperaturas interiores se desplomaron en 240ºC.
También se ha determinado, en base a este tipo de enfriamiento rápido y la composición de los depósitos de lava en la superficie de Mercurio, que es posible que el planeta tenga la composición de una condrita-enstatite, un tipo de meteorito que es extremadamente raro en la Tierra.
Los autores del trabajo apuntan que la nueva información que aporta este estudio sobre el pasado de Mercurio es de interés para el seguimiento de la formación temprana de la Tierra. "En planetas como Mercurio, el vulcanismo temprano que se puede ver en la Tierra es mucho más dramático y, una vez que se enfrió su núcleo, no hubo posteriores procesos volcánicos. Es el primer lugar del que se tiene una estimación de cuán rápido se enfría el interior durante una primera parte de la historia de un planeta", ha apuntado el autor principal, Timothy Grove, que ha publicado los resultados en 'Earth and Planetary Science Letters'.
LAS COMPOSICIONES DE CRÁTERES
Para el análisis del planeta, el equipo utilizó datos recogidos por la nave espacial MESSENGER de la NASA sobre su composición química. De hecho, durante su misión, la sonda captó imágenes que revelaron depósitos de lava de un kilómetro de espesor sobre la superficie.
Otro de los responsables de este estudio, Olivier Namur, ha señalado que los investigadores fueron capaces de correlacionar la composición de la lava de Mercurio con su edad y encontraron que los depósitos de más edad, de unos 4.200 millones de años de edad, tenían elementos que eran muy diferentes a los que contenían los depósitos más jóvenes que se estimaron en 3.700 millones de año.
"Es cierto para todos los planetas que las diferentes edades de los terrenos les llevan a tener diferentes composiciones químicas, porque las cosas están cambiando en el interior del planeta", ha apuntado Grove. Según ha destacado, el por qué de estas grandes diferencias es lo que están tratando averiguar.
UNA ROCA RARA
Concretamente, para responder a esta pregunta, Grove intentó volver sobre el camino de un depósito de lava, desde el momento en que se derretía en el interior del planeta, hasta el momento en que, en última instancia, era expulsado hacia la superficie de Mercurio. Para ello, comenzó la recreación de los depósitos de lava de Mercurio en el laboratorio.
A partir de los datos de MESSENGER, Grove ha seleccionó dos extremos: uno en representación de los depósitos de lava de más edad y otro con los depósitos más jóvenes. El equipo conviertió las proporciones de elementos de los depósitos de lava en 'bloques de construcción químicos' que componen la roca y, luego, siguió esta receta para crear rocas sintéticas que representaban cada depósito de lava.
A través de este método, los expertos encontraron una disparidad sorprendente en las dos muestras: las roca más antiguas se derritieron a mayor profundidad del planeta (360 kilómetros) y a una temperatura más alta (1.650ºC); mientras que las rocas más jovenes fundieron a menor profundidad (160 kilómetros) y a menor temperatura (1.410ºC).
Los experimentos indican que el interior del planeta se enfrió drásticamente, por encima de 240ºC hace entre 4.200 y 3.700 millones, lo que es un periodo geológicamente corto de 500 millones de años. "El mercurio ha tenido una enorme variación en la temperatura durante un período relativamente corto de tiempo, que registra un proceso de fusión realmente sorprendente", ha indicado Grove.
Los investigadores determinaron que las composiciones químicas de los pequeños cristales que se formaron en cada muestra, con el fin de identificar el material original que pueden haber formado en el interior del planeta antes de que se fundiera y fuera expulsado hacia la superficie. Encontraron el valor más cercano a ser una condrita enstatite, una forma extremadamente rara de meteorito que se cree que representan sólo alrededor del 2 por ciento de los meteoritos que caen a la Tierra.
"Ahora sabemos que algo así como el material de una condrita enstatite fue el punto de partida para el desarrollo de Mercurio, lo cual es sorprendente, ya que son cerca de 10 desviaciones estándar de distancia de todas las demás condritas", ha concluido Grove.