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La nave Rosetta encuentra una cavidad sin magnetismo en el cometa 67P

La nave espacial Rosetta de la ESA ha revelado una región sorprendentemente grande alrededor de su cometa de acogida, 67P/CG, desprovista de cualquier campo magnético.
Cuando la nave Giotto de la ESA pasó cerca del cometa Halley hace tres décadas, se encontró una vasta región libre de campo magnético que se extendía a más de 4000 kilómetros de núcleo. Esta fue la primera observación de algo que los científicos sopechaban, pero no habían visto hasta entonces.
El espacio interplanetario está penetrado por el viento solar, un flujo de partículas cargadas eléctricamente que fluyen desde el Sol y que llevan su campo magnético a través del sistema solar. Pero un cometa vierte una gran cantidad de gas en el espacio, obstruyendo el viento solar.
En la interfaz entre el viento solar y la coma de gas alrededor del cometa activo, las colisiones de partículas, así como la luz del sol pueden desplazar electrones de las moléculas en el estado de coma, que están ionizadas y capturadas por el viento solar. Este proceso ralentiza el viento solar, desviando su flujo alrededor del cometa y evitando que impacte directamente en el núcleo.
Junto con el viento solar, su campo magnético es incapaz de penetrar en el ambiente alrededor del cometa, creando una región desprovista de campo magnético, que se llama una cavidad diamagnética.
Antes de llegar con Rosetta al cometa 67P / Churyumov-Gerasimenko, los científicos esperaban observar una región libre de campo magnético en el entorno de este cometa.
Sin embargo, dado que el cometa de Rosetta es mucho menos activo que el cometa Halley, los científicos predijeron que una cavidad diamagnética podría formar solamente en los meses alrededor de perihelio - el punto más cercano al Sol en la órbita del cometa - y que únicamente se extendería a 50-100 kilómetros desde el núcleo.
Durante 2015, el aumento de las cantidades de polvo arrastrado hacia el espacio por el gas que fluye hacia fuera se convirtieron en un problema importante para la navegación cerca de la cometa. Para mantener segura Rosetta, las trayectorias se eligieron de modo que a finales de julio de 2015, unas semanas antes de su perihelio, estaba a unos 170 kilómetros del núcleo. Como resultado de ello, los científicos consideran que la detección de signos de la burbuja libre de campo magnético serían imposibles.
"Casi habíamos renunciado a la búsqueda de la cavidad diamagnética de Rosetta, por lo que nos sorprendimos cuando finalmente lo encontramos", dice Charlotte Götz, del Instituto de Geofísica y Física Extraterrestre en Braunschweig, Alemania.
Götz es la autora principal de un nuevo estudio, publicado en la revista Astronomy and Astrophysics, que presenta la detección de una cavidad diamagnética obtenido por el magnetómetro RPC-MAG, el 26 de julio. En el estudio se describe una de las mediciones más espectaculares de casi 700 detecciones de regiones sin ningún campo magnético realizadas por Rosetta en el cometa desde junio de 2015.
"Hemos sido capaces de detectar la cavidad, y en muchas ocasiones, debido a que es mucho más grande y dinámica de lo que esperábamos", agrega Götz.