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Steve Jobs entendía la muerte como interruptor para apagar la vida

El biógrafo de Steve Jobs ha revelado que el ex CEO de Apple reflexionó sobre la existencia de dios y sobre la muerte en sus últimos meses de vida. Según Walter Isaacson, Jobs le explicó que estaba empezando a "creer un poco más en dios" y que pensaba que la muerte era como un "interruptor on-off", en el que se hace "clic y te has ido". Isaacson también ha cuestionado las cualidades de dirección del cofundador de Apple.
Walter Isaacson, autor de la biografía de Steve Jobs, ha concedido una entrevista al programa '60 Minutos' de la cadena CBS este domingo. Isaacson ha explicado cuestiones sobre el libro que cuenta la vida de Jobs y ha dado algunos detalles sobre su personalidad y sus últimos meses de vida.
El biógrafo ha explicado que Jobs tenía la creencia de que él era especial y de que las reglas no eran aplicables a él. "Él se basaba en el pensamiento mágico", ha dicho Isaacson. "Creía en algo que el resto de nosotros no podíamos creer, y a veces funcionaba y a veces no".
Jobs, en su último encuentro con Isaacson, a mediados de agosto, aún mantenía la esperanza de que podría haber un nuevo fármaco que le salvaría. También quería creer en dios y en la otra vida.
"Desde que he tenido cáncer, yo he estado pensando más en Dios. Y he empezado a creer un poco más. Tal vez es porque quiero creer en una vida futura, que cuando te mueres, no sólo desapareces", ha asegurado Isaacson citando a Jobs.
"Después hizo una pausa un segundo y me dijo: sí, pero a veces pienso que es como un interruptor on-off. Haces clic y te has ido", dijo Isaacson en referencia a palabras de Jobs. "Hizo otra pausa, y dijo: Y es por eso por lo que no me gusta poner botones en los dispositivos de Apple".
Con estos pensamientos en mente, Jobs decidió centrarse en su familia en la recta final de su enfermedad. "Le hubiese encantado hacer un aparato de televisión de fácil manejo", ha explicado Isaacson, hablando de los últimos trabajos de los últimos dos años y medio de vida. "Pero él empezó a centrarse en su familia. Fue una lucha brutal y dolorosa. Me aseguró que iba a hablar a menudo conmigo sobre el dolor".
CUESTIONA SU CAPACIDAD DE DIRECCIÓN
El cofundador de Apple, Steve Jobs, revolucionó la industria con sus múltiples productos de vanguardia pero no era el mejor director del mundo, según ha comentado el biógrafo Walter Isaacson. Jobs cambió el curso de la informática en dos ocasiones en Apple y trajo consigo una revolución en el mercado móvil, pero el genio inspirador es conocido por tener un carácter duro que muchas veces a alejado a sus colegas.
"No era una persona cálida", ha explicado Isaacson en su entrevista en el programa '60 Minutos' de la cadena CBS este domingo. "Él no era el mejor director del mundo. De hecho, podría haber sido uno de los peores directores del mundo. Podía ser muy, muy malo con la gente a veces", ha agregado.
A Jobs le encantaba discutir, pero no todo el mundo que estaba a su alrededor compartía esta pasión, que ha llevado a que parte de su gente más cercana se marchara. Mientras que su estilo había dado productos innovadores, no destacaba por "un gran estilo en la gestión", ha dicho Isaacson. En una de las más de 40 entrevistas que Jobs concedió a Isaacson, el icono de la tecnología dijo que se sentía totalmente a gusto siendo brutalmente honesto.
La biografía sobre Steve Jobs de Isaacson, titulada 'Steve Jobs' revela que Jobs se negó a someterse a una cirugía que pudo salvarle la vida, que fue intimidado en la escuela, que intentó varias dietas extravagantes cuando era un adolescente, y que tenía ciertos comportamientos algo extraños, como quedarse mirando a los demás sin parpadear.
Se espera que este libro muestre un retrato sin precedentes de un hombre que custodió ferozmente su vida privada, pero cuya muerte desató una avalancha mundial de dolor y homenaje.