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El acelerador de partículas sigue parado en su primer cumpleaños

Pero si algo caracteriza a los científicos es la paciencia, aprender de los fallos y no darse por vencidos ante las adversidades. Ahora se muestran optimistas por la puesta en marcha del LCH prevista para noviembre y aseguran que para 2010 se podrán obtener interesantes datos para la investigación.
El portavoz del CERN, James Gillies, ha informado de que la institución prevé que el LHC comience a funcionar de nuevo a mediados de noviembre y al principio funcionará a media potencia.
 
La alegría duró sólo nueve días, ya que el 19 de septiembre una avería paralizó el acelerador. Los detractores se alegraron. Los que preveían el fin del mundo y la formación de agujeros negros que nos absorverían, también. Para la mayoría de la comunidad científica supuso una gran decepción.
"Comprendemos mucho mejor el LHC que hace un año. Esperamos con confianza y expectación una buena temporada de trabajo durante el invierno y el resto del año que viene", comentó el pasado 6 de agosto Rolf Heuer, director del CERN desde el pasado 1 de enero.
Puesta en marcha para noviembre
Por su parte, uno de los físicos jefes del CERN, el chileno Jorge Mikenberg, ha explicado a EFE que la etapa de reparación y puesta a punto ha sido más larga de lo esperado para evitar otra avería inesperada. Los físicos han mejorado el sistema de seguridad y ahora se esmeran en enfriar la maquinaria para preparar su segundo debut.
"Tras el terrible accidente, decidimos hacer muchas más pruebas, establecer más sistemas de protección, y todo ese proceso duró hasta junio", ha señalado Mikenberg.
En busca del origen del Universo
La dirección del CERN ha decidido que una vez el LHC haya arrancado, lo haga de forma ininterrumpida durante 12 meses, sin hacer la tradicional pausa invernal, para poder recuperar un poco del tiempo perdido.
A partir de noviembre comenzarán de nuevo los intentos por descubrir las claves de la formación del Universo. Los primeros datos relevantes quizás se hagan esperar hasta 2011, pero 'la paciencia es la madre de la ciencia'.  Como explicaba Pedro Ladrón de Guevara, uno de los físicos del CERN que trabaja en ALICE (uno de los cuatro detectores del LCH), ellos seguirán buscando "la verdad de las cosas".