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El carbono de la tierra influyó en la última desglaciación

Un nuevo estudio publicado esta semana en 'Proceedings of the National Academy of Sciences' confirma que el océano jugó un papel importante en el aumento de dióxido de carbono en la atmósfera, pero también documenta signos de fuentes de carbono terrestre en los núcleos de hielo antárticos que contribuyeron a los aumentos bruscos de CO2 en la última desglaciación.
A medida que la Tierra emergió de su última edad de hielo, hace varios miles de años, el dióxido de carbono atmosférico aumentó y se calentó aún más el planeta. Los científicos han especulado durante mucho tiempo que la fuente principal de este CO2 procedía de las profundidades del océano alrededor de la Antártida, aunque ha sido difícil de demostrar.
"No hubo una tasa constante de aumento de dióxido de carbono durante la última desglaciación --apunta Edward Brook, paleoclimatólogo de la Universidad Estatal de Oregón, en Estados Unidos--. Sucedió a trompicones. Con las nuevas técnicas precisas que desarrollamos para tomar las huellas de las fuentes, es evidente que el carbono inicial vino en gran parte del océano, pero creemos que el sistema tuvo una sacudida de una afluencia de origen terrestre de carbono en ocasiones a medida que el clima se calentó".
El hallazgo se produjo mediante la comparación de las proporciones de isótopos de carbono en las prístinas muestras de hielo extraídas del glaciar Taylor en la Antártida. A pesar de que este tipo de estrategias de huellas isotópicas se han intentado antes, la clave fue el trabajo detallado tanto en el campo como en el laboratorio que mejoró la precisión para leer el registro en fino detalle.
El estudio encontró que durante la subida inicial de CO2 atmosférico -desde hace 17.600 años a 15.500 años-- el isótopo ligero 12-C aumentó más rápidamente que los isótopos más pesados, lo que apunta a una liberación de carbono de las profundidades del océano. Sin embargo, entre hace 16.300 años y 12.900 años, había perturbaciones abruptas a escala de siglo en la proporción de carbono que sugerían una rápida liberación del carbono procedente de fuentes terrestres, como las plantas y los suelos.
EL METANO EN LOS PANTANOS TROPICALES CRECIÓ
A pesar de que la región de la fuente de CO2 no está clara, dicen los científicos, al menos uno de los dos eventos pudo venir de los trópicos porque el metano de los pantanos tropicales se incrementó al mismo tiempo. "Una teoría --explica Brooks-- es que la afluencia de los icebergs en el hemisferio norte hace 16.300 años -por la retirada de las capas de hielo-- enfrió el Océano Atlántico Norte y empujó el cinturón de lluvias tropicales hacia el sur sobre Brasil, expandiendo los humedales. Los pantanos en el hemisferio sur, en lugares como Brasil, pueden haberse vuelto más húmedos y producido más metano, mientras que las plantas y los suelos en el hemisferio norte, en lugares como China, pueden haber sido afectados por la sequía y producir CO2".
Durante los siguientes 4.000 años, el continuo aumento de CO2 en la atmósfera --en alrededor de 40 partes por millón-- estuvo marcado por pequeños cambios en la proporción de carbono-13 a carbono 12 que indican fuentes adicionales de carbono que elevaron la temperatura del océano. Esta fuente de CO2 puede haberse añadido a las fuentes de carbono biológicos.
La aplicación de esta técnica de isótopos de carbono fue posible gracias a un sitio único a lo largo del borde de la capa de hielo de la Antártida, donde hielo antiguo fluye desde el interior y está expuesto en la superficie de un gran glaciar --glaciar Taylor-- llamado así por un geólogo de una expedición temprana al continente helado.
El hielo que normalmente estaría a una milla o más debajo de la superficie está disponible para probar fácilmente en grandes cantidades. Estas muestras grandes, laboriosamente cortadas de las capas de hielo al aire, permitió realizar mediciones precisas, informan los investigadores de la Universidad del Estado de Oregón.