Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Los cerdos pueden ser optimistas y pesimistas, según un estudio

Los cerdos pueden experimentar emociones complejas como optimismo y pesimismo. Lo dice un estudio científico realizado en Reino Unido.telecinco.es
Los cerdos pueden ser optimistas o pesimistas, según las condiciones en las que vivan. Lo dice una investigación realizada por científicos británicos que ha demostrado que estos animales pueden experimentar emociones complejas, influenciadas por sus condiciones existenciales.
El equipo de expertos de la Universidad de Agricultura, Alimento y Desarrollo Rural de Newcastle ha desarrollado una técnica para comunicarse con los cerdos y conseguir qué respondan a una pregunta sobre si se sienten optimistas o pesimistas como resultado de la forma de vida que llevan.
El experimento comienza por enseñar a los cerdos a asociar una nota del carrillón con un regalo -una manzana- y un chasquido con algo desagradable, en este caso, el crujido de una bolsa de plástico.
El siguiente paso fue colocar a la mitad de los cerdos en un ambiente enriquecido --más espacio, libertad para deambular por la paja y jugar con juguetes; mientras tanto, la otra mitad de los animales fueron alojados en un ambiente pequeño y aburrido -sin paja y con un solo juguete interactivo-.
En ambas situaciones, el equipo reprodujo un ruido, un chasquido, para ver cómo respondían los cerdos. El doctor Douglas ha confirmado que los resultados fueron "convincentes".
"Descubrimos que casi sin excepción los cerdos ubicados en el mejor entorno se mostraban optimistas sobre lo que podría significar ese nuevo ruido y se acercaban esperando recibir un regalo", ha explicado.
Por su parte, los animales situados en el entorno aburrido se mostraron pesimistas ante el nuevo ruido, temiendo que pudiera ser algo más desagradable que una bolsa de plástico y, por lo tanto, no se acercaron.
"Es una respuesta que vemos continuamente en los humanos sobre cómo lo que sentimos afecta a nuestro juicio sobre acontecimientos desconocidos", ha apuntado.
EL investigador ha asegurado que esta interpretación de "ver el vaso medio lleno o el vaso medio vacío" refleja los complejos estados emocionales que también experimentan los cerdos.
"Esta técnica podremos emplearla para responder por fin cuestiones importantes sobre el bienestar de los animales que viven en granjas", ha concluido.
El estudio ha sido presentado en la conferencia anual de la Federación de Universidades para el Bienestar Animal (UFAW, por sus siglas en inglés), que ha financiado el estudio.