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El 58 por ciento de las praderas submarinas se encuentra en declive

Imagen del arrecife Apo, Mindoro Occidental, al sur de Manila, Filipinas. EFE/Archivotelecinco.es
El 58 por ciento de las praderas submarinas está en declive, según la primera evaluación global de estos ecosistemas, realizada por un equipo internacional en el que ha participado el oceanógrafo del CSIC y del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (IMEDEA), Carlos Duarte.
La tasa de pérdida de las praderas submarinas ha pasado del 1 por ciento antes de 1940 a más del 10 por ciento actualmente, según los resultados de esta investigación, publicados en la revista PNAS, en la que han participado también científicos estadounidenses y australianos y que ha sido financiada por la National Science Foundation de Estados Unidos.
Estos hábitats están incluso más amenazados que los bosques tropicales, y cada treinta minutos se documenta la pérdida en el planeta de una pradera submarina del tamaño de un campo de fútbol.
La tasa de pérdida de las praderas submarinas se acelera en todo el planeta, de forma similar e incluso superior a las de otros ecosistemas amenazados, como los arrecifes de coral y los bosques tropicales.
El equipo ha analizado 215 estudios y compilado datos de 1.800 observaciones desde 1879; hasta ahora, no existía un cálculo fiable ni global de la tasa de pérdida de estos ecosistemas ni de su tendencia en el tiempo.
Las causas de la pérdida de estos hábitat son múltiples: el desarrollo costero, con los cambios en los ecosistemas derivados de la sobrepesca; el aumento de vertidos de nitrógeno, fósforo y materia orgánica en estas zonas; las construcciones de puertos, espigones y otras infraestructuras en el litoral, así como la pérdida de oxígeno de las aguas costeras y el calentamiento global.
Duarte advierte de que, "con el 45 por ciento de la población mundial viviendo en el 5 por ciento del territorio adyacente a la costa, la presión sobre las praderas submarinas del litoral resulta extremadamente intensa".
El científico añade que estos ecosistemas son muy sensibles al deterioro de las condiciones ambientales en la zona costera, "actúan como centinelas de la calidad del litoral", por ello la aceleración global de la pérdida de estas praderas no sólo daña a "un hábitat valioso, sino que alerta de una crisis ambiental global en las zonas costeras del Planeta".
Las praderas submarinas, compuestas de angiospermas marinos, plantas superiores con flores y frutos, aportan numerosos beneficios porque protegen la línea de costa y la biodiversidad, secuestran CO2, reciclan nutrientes y contaminantes, producen oxígeno, etc.
En España, existen importantes praderas submarinas, como las praderas de posidonia oceánica en el Mediterráneo y los sebadales de Cymodocea nodosa en las Islas Canarias.
A pesar de ser unos hábitat de conservación preferente en la Unión Europea (UE), ambos se encuentran seriamente amenazados.