Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Las brumas y las nubes altas consiguen que pequeños planetas parezcan más grandes

Brumas y nubes altas en las atmósferas de exoplanetas pueden hacer que parezcan más grandes de lo que realmente según un nuevo estudio del Space Research Institute (IWF) de Austria.
El equipo, dirigido por el investigador Dr. Helmut Lammer, publica sus resultados en una carta a Monthly Notices de la Royal Astronomical Society.
Desde el descubrimiento confirmado en 1993, los astrónomos han encontrado más de 3.000 planetas en órbita alrededor de estrellas distintas al Sol. Un objetivo clave ahora es caracterizar mundos conocidos en masa, tamaño y composición, para comprender mejor la evolución de los sistemas planetarios, y las perspectivas de planetas similares a la Tierra, que podrían sustentar la vida.
En 2014, Lammer y su equipo utilizaron el telescopio CoRoT de la ESA para estudiar la atmósfera superior de dos planetas de baja masa que regularmente se ven pasar por delante de la estrella. Los dos planetas orbitan su estrella en 5 y 12 días, parecen tener alrededor de 4 y 5 veces el diámetro de la Tierra, y tienen unas masas de 6 y 28 veces la de la Tierra. El planeta más masivo y exterior, CoRoT-24c, es similar en masa a Neptuno. Por el contrario, el planeta interior, CoRoT-24b, es menos de un cuarto de masivo pero similar en tamaño, por lo que parece tener una densidad muy baja.
Con tales órbitas cortas, ambos mundos experimentarán un alentamiento dramático de su estrella. El equipo modeló esto y encontró que el planeta de menor tamaño vería evaporar su atmósfera en 100 millones de años, si realmente es tan grande como parece. Pero la estrella tiene miles de millones de años de antigüedad, así que el planeta debería haber perdido su atmósfera hace tiempo.
La solución parece ser que el planeta tiene sólo aproximadamente la mitad del tamaño que se pensaba. Lammer sostiene que una extensa y fina atmósfera rodea el planeta de forma relativamente compacta, a una altitud que produce confusión en las observaciones confusas.
El coautor Luca Fosseti añade que este efecto debe ser considerado por las futuras misiones de exoplanetas, como el satélite de carcterización de exoplanetas KEOPS de la ESA, que será lanzado en diciembre de 2017. Los resultados para algunos mundos encontrados por el observatorio de la NASA Kepler podrían tener que se revisados.
Si el equipo austriaco tienen razón, esto tendía consecuencias dramáticas, por ejemplo, en los estudios de las poblaciones de planetas y cómo la masa de los planetas está relacionada a su tamaño.