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Un fémur fósil revela el gran tamaño de un dinosaurio carnívoro

Un hueso fosilizado no identificado en un museo ha revelado el tamaño de un temible abelisaurio, y puede haber resuelto un puzzle de hace cien años.
Alessandro Chiarenza, estudiante de doctorado en el Imperial College de Londres, se topó el año pasado con un hueso fémur fosilizado olvidado en un cajón, durante su visita al Museo de Geología y Paleontología en Palermo, Italia. Él y su colega Andrea Cau, un investigador de la Universidad de Bolonia, obtuvieron permiso del museo para analizar el fémur. Descubrieron que el hueso era de un dinosaurio llamado abelisaurio, que poblaban la Tierra hace unos 95 millones de años durante el período cretácico tardío.
Los abelisaurios eran un grupo de dinosaurios depredadores, carnívoros, que se caracterizan por extremadamente pequeñas patas delanteras, una cara profunda, con pequeños dientes afilados y poderosas patas traseras musculares. Los científicos sospechan que también estaban cubiertos de plumas mullidas. El abelisaurio estudiado habría vivido en el norte de África, que en ese momento era una sabana exuberante atravesada por ríos y manglares. Este antiguo mundo tropical le habría proporcionado un hábitat ideal para la caza de animales acuáticos como tortugas, cocodrilos, peces grandes y otros dinosaurios.
Mediante el estudio de los huesos, el equipo dedujo que este abelisaurio pudo medir nueve metros de largo y pesaba entre una y dos toneladas, por lo que es potencialmente una de las más grandes jamás encontrados. Esto está ayudando a los investigadores a determinar los tamaños máximos que estos dinosaurios podrían haber alcanzado durante su apogeo.
Alfio Alessandro Chiarenza, co-autor del estudio, del Departamento de Ciencias de la Tierra e Ingeniería del Imperial College, dijo: "Hasta ahora se habían encontrado fósiles más pequeños de abelisaurio, pero este hallazgo demuestra lo verdaderamente enormes que eran estos depredadores carnívoros, extraños porque probablemente estaban cubiertos de plumas con diminutas patas delanteras".
El fósil se originó a partir de un afloramiento sedimentario en Marruecos llamado el Kem Kem Beds, que son bien conocidos por la abundancia inusual de fósiles de dinosaurios gigantes depredadores.
Este fósil, junto con la riqueza acumulada de los estudios anteriores, está ayudando a resolver la cuestión de si el abelisaurio puede haber coexistido con una gama de otros depredadores en la misma región. En lugar de compartir el mismo entorno pensamos que estas criaturas vivieron probablemente muy lejos unas de otras en diferentes tipos de entornos, señala Chiarenza.
Los fémures fosilizados son útiles para los paleontólogos ya que pueden determinar el tamaño total de los dinosaurios. Esto se debe a que los fémures están asociadas a los músculos del muslo y de la cola y tienen cicatrices o protuberancias, donde los ligamentos y los músculos se unieron al hueso, permitiendo dilucidar cómo de grandes fueron esos músculos y ligamentos.