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La investigación sobre la conservación no se está produciendo en los lugares correctos, según un estudio

La investigación sobre la conservación no se está haciendo en los países donde más se necesita, una situación que es probable que socave los esfuerzos para preservar la biodiversidad global, según concluye un nuevo estudio que se publica este martes en 'Plos Biology' y que dirigió la profesora Kerrie Wilson, de la Universidad de Queensland y 'Australian Research Council Centre of Excellence for Environmental Decisions' (CEED).
"Nuestro análisis reveló que comparativamente se lleva a cabo menos investigación sobre la conservación en los países con mayor biodiversidad del mundo, como Indonesia y Ecuador", afirma Wilson, cuyo trabajo analizó a más de 10.000 documentos de ciencia de la conservación de más de mil revistas publicadas en 2014.
Posteriormente, los investigadores compararon los países donde se realizaron estos estudios y por quién con los países más importantes del mundo para la conservación de la biodiversidad. De esta manera, los investigadores encontraron que hay una falta de correspondencia masiva en términos de necesidad y esfuerzo.
"Si se profundiza un poco más, se pone peor. La ciencia realizada en estos países a menudo no la realizan los científicos de esos países y esos investigadores también están insuficientemente representados en importantes foros internacionales", afirma. Según Wilson, esto se suma a un prejuicio muy extendido en el campo de la ciencia de la conservación.
"Si la investigación está sesgada lejos de las áreas más importantes de la conservación de la biodiversidad, esto va a acentuar los impactos de la crisis mundial de la biodiversidad y reducir nuestra capacidad para proteger y gestionar los ecosistemas naturales que sustentan el bienestar humano", dice Wilson.
Los sesgos en la ciencia de la conservación también socavan la capacidad para cumplir el objetivo 19 del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB), que establece: "En 2020, los conocimientos, la base científica y las tecnologías referidas a la diversidad biológica, sus valores y funcionamiento, su estado y tendencias y las consecuencias de su pérdida, se mejorarán, ampliamente compartidos y transferidos y aplicados".
"Nuestro análisis exhaustivo de las tendencias de las publicaciones en la literatura científica sugiere que la conservación no va a cumplir con este objetivo si estos sesgos no se abordan", advierte Wilson. "No vamos a cambiar la situación simplemente ignorándola --añade Wilson--. Los investigadores deben examinar sus propias agendas y centrarse en las áreas de mayor necesidad".
Los científicos creen que se necesita una gama de soluciones, como la reforma de las políticas de publicación de acceso abierto, la mejora de las estrategias de comunicación de la ciencia, cambiar las prácticas de atribución de autoría, mejorar la representación en los procesos internacionales y el fortalecimiento de la infraestructura y la capacidad humana para la investigación en los países donde más se necesita.