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Un alga marina de California amenaza los ecosistemas costeros de todo el mundo

Una neurotoxina producida por algas marinas de las zonas costeras de California (EEUU) invade las zonas más profundas del océano Pacífico, lo que amenaza los ecosistemas costeros de todo el mundo.
Así lo señalan científicos de la University of South Carolina (EEUU) en un estudio que publica hoy la revista "Nature", en el que se afirma que la presencia de flores del alga Pseudo-nitzschia en las aguas más superficiales tiene un efecto desastroso.
La proliferación de esta especie genera "niveles altamente peligrosos de la neurotoxina ácido domoico y amenaza mundialmente los ecosistemas costeros", aseguran las profesoras Claudia Benítez-Nelson y Emily Sekula-Wood.
El ácido domoico (AD) producido naturalmente es una sustancia tóxica que, en el caso de las personas, actúa sobre el sistema nervioso central y produce la destrucción de la célula neuronal.
Fue aislado por primera vez en Japón de un alga roja, y su extracto es utilizado desde entonces como vermífugo y también como insecticida por su alto poder tóxico.
A partir de 1987, cuando tres personas murieron al ingerir moluscos, se determinó que algunas diatomeas (algas microscópicas) también son capaces de generar esta toxina.
Benítez-Nelson y Sekula-Wood constataron que grandes cantidades de esta toxina se hunden hasta el fondo marino en alta mar frente a las costas de California, donde puede invadir numerosas fuentes de alimentación de la fauna de la zona.
En algunos casos, se ha comprobado que los niveles de ácido domoico superan en más de cinco veces los niveles recomendados por las autoridades sanitarias federales de Estados Unidos.
Además de convertir en tóxicos los moluscos con los que entra en contacto, lo que puede llegar a resultar mortal en los seres humanos que los consuman, este ácido se vincula con la alta mortandad de mamíferos marinos, como en el caso de más de 400 leones marinos de las costas californianas que aparecieron muertos en 1998.
La proliferación de las flores de la Pseudo-nitzschia también ha causado en los últimos años el cierre de playas y serios problemas para la industria de cultivo de moluscos a lo largo de la costa oeste de Estados Unidos.