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Los parisinos calentarán sus piscinas con agua de las alcantarillas

Las aguas de las alcantarillas parisinas tendrán un uso singular. El agua residual procedente de duchas y bañeras, de lavadoras y lavavajillas que llega a alcanzar entre 15 y 20 grados centígrados, servirá para calentar las piscinas francesas. Un municipio próximo a París propone la novedosa idea de recuperar esta energía para que no se desperdicie.
Levallois-Perret , situado a las afueras de la capital gala, es pionero en Francia en el aprovechamiento de la energía de las alcantarillas, con el que pretenden economizar en la factura eléctrica y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
Una serie de placas de acero inoxidable se han situado en el fondo de las alcantarillas equipadas con un líquido especial que capta el calor. "Es preciso que haya un volumen de aguas residuales mínimo para que el sistema funcione, pero tuvimos la suerte de que las alcantarillas que pasan cerca del centro acuático lo hacían posible", explica.
Así, apenas hay 80 metros de distancia entre el lugar en el que se recupera el calor y la caldera que calienta el centro acuático. Con este sistema, Levallois-Perret pretende reducir un 24 por ciento la factura eléctrica de su centro acuático y un 66 por ciento las emisiones de gases de efecto invernadero.
El sistema sirve para calentar las tres piscinas, saunas, jacuzzis y otras instalaciones. A mediados de mes, el sistema estará listo y comenzará a aprovechar el calor de las alcantarillas.
La idea es mantener durante todo el año una temperatura de 28 grados del agua de las piscinas con ayuda del calor recuperado de las alcantarillas. El principio es sencillo.
Deschiens está convencida, además, de que el sistema es rentable a largo plazo y espera amortizar la inversión en unos diez años. La ciudad se ha gastado 474.000 euros en instalar el mecanismo de recuperación del calor del alcantarillado, pero cuando esté a pleno rendimiento el ahorro en la factura eléctrica puede alcanzar los 48.000 euros anuales, según la concejala.
Este sistema, que funciona desde 1989, aportará el resto del calor del centro acuático que no pueda abastecer la energía recuperada de las alcantarillas.
El nuevo proyecto aportará la energía equivalente a unos 800 megavatios de los 3.600 megavatios que consume anualmente el recién reformado centro acuático. El sistema de recuperación del calor del alcantarillado ha llamado la atención de otras ciudades del país.
Valenciennes, en el norte, o Burdeos, en el suroeste, han enviado a responsables medioambientales para interesarse por las instalaciones de Levallois-Perret. "Si hay otras ciudades que quieren copiar el sistema, estamos encantados. Nunca nadie se interesó tanto por nuestras alcantarillas", bromea Deschiens.