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Un sistema de 4 planetas da pistas sobre la formación del Sistema Solar

Los cuatro planetas que forman el sistema Kepler-223 parecen tener poco en común con los mundos del Sistema Solar. Sin embargo, un nuevo estudio muestra que tienen una configuración orbital igual a la de Júpiter, Saturno, Urano, y Neptuno. Esta situación ha llevado a los científicos a plantearse que este sistema sea un 'roto' dentro de la historia temprana del Sistema Solar.
El autor principal del estudio, Sean Mills, ha explicado que estos planetas gaseosos son mucho más masivos que la Tierra y orbitan cerca de sus estrellas. "Es por eso que hay un gran debate acerca de cómo se han formado, cómo llegaron allí y por qué en el Sistema Solar no hay un mundo similar a los existentes en Kepler-223", ha apuntado.
Para el trabajo, que ha sido publicado en 'Nature', el equipo de Mills usó datos de brillo del telescopio Kepler de la NASA para analizar cómo los cuatro planetas bloquean la luz de su estrella y cambian sus órbitas. Estos datos les permite calcular sus tamaños y masas.
Además, han realizado simulaciones numéricas de la migración planetaria de este sistema y es cuando han descubierto que es similar a la migración realizada por los gigantes gaseosos del Sistema Solar.
En este sentido, los expertos han explicado que las órbitas de los planetas del Sistema Solar han evolucionado desde su nacimiento, hace 4,6 millones de años. Sin embargo, los cuatro planetas conocidos de Kepler-223 han mantenido una configuración orbital durante mucho más tiempo.
Estos mundos son mucho más grandes que la Tierra, es probable que estén formados por un núcleo sólido y un envoltorio de gas, y sus órbitas alrededor de la estrella se definen en períodos que van desde los 7 hasta los 19 días. Los astrónomos llaman a estos planetas sub-Neptunos, los mundos más comunes conocidos en la Vía Láctea.
Además, han señalado que estos planetas están en resonancia. Se trata de un comportamiento que se ve, por ejemplo entre Júpiter y Saturno que tienen periodos orbitales en una resonancia 5-2: cada 5 vueltas al Sol que da Júpiter, Saturno da 2.
En el caso de Kepler-223, entre el segundo planeta y el tercero están en una resonancia de 3-2; mientras que entre el tercero y el cuarto están en 4-3. Los astrónomos habían visto sistemas extrasolares con dos o tres planetas en la resonancia, pero no cuatro. "Este es el ejemplo más extremo de este fenómeno", ha apuntado el coautor del estudio Daniel Fabrycky.
ESCENARIOS DE FORMACIÓN
El sistema Kepler-223 ofrece escenarios alternativos para la formación de los planetas y su migración. Hasta ahora, como ha recordado el astrónomo Howard Isaacson, se han encontrado sistemas que son muy diferentes al Sistema Solar, con Júpiter calientes, planetas más cerca que Mercurio o en entre el tamaño de la Tierra y Neptuno que nunca se habían visto. Al igual que ahora se conocen mundos que parecen ser muy comunes.
En este sentido, ha señalado que, algunas etapas de la formación de los planetas pueden implicar procesos violentos, pero en otras etapas, los planetas pueden evolucionar a partir de discos gaseosos de una manera suave, apacible, que es probablemente lo que los planetas sub-Neptuno de Kepler-223 hicieron.
"Creemos que dos planetas migran a través de este disco, se atascan y luego mantienen migraciones conjuntas, encuentran un tercer planeta, se atascan, migran juntos, encuentran un cuarto planeta y quedan atascados", ha explicado Mills. A su juicio, ese proceso difiere completamente del que los científicos creen que llevó a la formación de la Tierra, Mercurio, Venus y Marte, que probablemente se formaron en sus posiciones orbitales actuales.