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José Tomás saca oro

José Tomás ha encandilado a los almerienses con el segundo, desde un cadencioso saludo a un toro noble, con un buen pitón derecho que se movió de manera más incierta por el izquierdo. El comienzo de faena por estatuarios en el centro del ruedo levantó al público de sus asientos y después de un toreo encajado y rotundo sobre la mano diestra aguantó dos coladas por el pitón izquierdo hasta acabar muleteando por ese pitón con idéntica hondura. 
El quinto fue un toro manso y deslucido al que sacó a los medios al comienzo de la faena para tratar de quitarle la querencia. A cada pase se abría el astado de Santiago Domecq, amagando con rajarse y cuando huyó a tablas el torero hubo de perseguirlo por toda la plaza dejando detalles sueltos, aprovechando la querencia del toro. El esfuerzo del torero fue recompensado con una cálida ovación.
También Luque, que causó impacto en su debut en Almería, paseó una oreja del tercero después de una faena intensa y sólida sobre ambas manos a un animal de medida fortaleza al que muleteó con largura sin obligar a su enemigo. Cuando el toro se quiso rajar se cambió la muleta por la espalda del mismo modo en Las Ventas y la emoción del trance fue acogido con emoción por los almerienses. Con el sexto, el sevillano enseñó su disposición con un toro remiso, que las veces que embistió lo hizo descompuesto y con la cara alta.
Antes, Ruiz Manuel anduvo solvente con un toro que se desplazó largo por el pitón derecho aunque pronto se apagó. El almeriense se metió entre los pitones en su afán por justificarse pero un feo metisaca quitó reconocimiento a su labor. Con el cuarto, parado y deslucido, se pegó un arrimón sin eco.